

El presidente Javier Milei encabezó este viernes una reunión de gabinete de dos horas y media en la que el eje central fue el apoyo explícito al Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, cuestionado recientemente por denuncias sobre su patrimonio.
Al inicio del cónclave, el mandatario dedicó un tramo importante de su intervención a ratificar la confianza en su funcionario de mayor cercanía. Según fuentes presentes en el encuentro, el Jefe de Estado fue categórico al declarar: “No lo voy a ejecutar para ganar una elección”, marcando una posición ética frente a las presiones externas.
La defensa presidencial se produjo en un clima de tensión interna, especialmente ante la presencia de la senadora Patricia Bullrich, quien previamente había solicitado que Adorni presentara su declaración jurada de forma inmediata. No obstante, Milei insistió en que no está dispuesto a realizar “lo que no es justo” solo por beneficios electorales y aseguró de manera enfática que “no va a ejecutar a una persona honesta y laburante”. Estas palabras buscaron disipar cualquier rumor sobre un posible desplazamiento del ministro coordinador en el corto plazo.
A pesar de los roces previos, la jornada se transformó en una muestra de cohesión oficialista, reforzada por gestos de otros integrantes del núcleo duro del Gobierno. Tras las palabras del mandatario, fue el propio Adorni quien retomó la conducción de la reunión para avanzar en la planificación de la gestión 2026/27. Este gesto fue acompañado por otras señales de respaldo durante el día, como el acompañamiento de Karina Milei al Jefe de Gabinete en una actividad oficial en la localidad de Zárate, consolidando su imagen de autoridad dentro del Poder Ejecutivo.
El encuentro ministerial culminó con una exposición detallada sobre los informes técnicos presentados recientemente ante el Congreso y la coordinación de anuncios conjuntos con las carteras de Economía y Seguridad.




