
El ministro de Economía, Luis Caputo, salió a respaldar, en conferencia de prensa, a Manuel Adorni en medio de la investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito y minimizó el impacto político del caso sobre la economía. “El riesgo país no baja por el riesgo kuka”, insistió el funcionario, al relativizar la influencia del escándalo en los mercados.
Las declaraciones se dieron durante una conferencia en Casa Rosada encabezada por Adorni, quien reapareció ante la prensa tras varios días marcados por filtraciones, testimonios judiciales y crecientes cuestionamientos sobre su patrimonio.
Entre la negación y las evasivas a la prensa
En ese marco, el jefe de Gabinete también defendió la política oficial hacia las universidades públicas y rechazó las denuncias por desfinanciamiento de hospitales universitarios. Según sostuvo, el Gobierno “cumple con todas sus obligaciones” y realiza las transferencias presupuestarias de manera mensual.
Además, apuntó directamente contra la Universidad de Buenos Aires y calificó como “falsa” la denuncia sobre falta de fondos para hospitales universitarios. Adorni aseguró que la UBA reclama una partida adicional de más de 75 mil millones de pesos, cifra que —según afirmó— equivale “al 94,5% del presupuesto total de hospitales universitarios de todo el país”.
El funcionario también defendió la decisión oficial de apelar la Ley de Financiamiento Universitario y sostuvo que la norma “nació suspendida en su ejecución” porque el Congreso no definió las fuentes de financiamiento. “Esta administración tiene un compromiso inquebrantable con el equilibrio fiscal”, afirmó.
En paralelo, Adorni evitó nuevamente responder preguntas vinculadas a las denuncias en su contra y reiteró que dará explicaciones “en la Justicia”. La exposición pública ocurrió además en medio de presiones internas dentro del oficialismo para que adelante la presentación de su declaración jurada y descomprima la crisis política.
La causa judicial sumó tensión en las últimas horas luego de que un contratista declarara haber recibido pagos en efectivo por refacciones realizadas en una propiedad vinculada al funcionario. La investigación busca determinar si los gastos y movimientos patrimoniales detectados son compatibles con los ingresos declarados por Adorni y su entorno familiar.
Pese a eso, Caputo intentó correr el foco del impacto institucional y volvió a atribuir la volatilidad financiera al escenario político y electoral. La frase sobre el “riesgo kuka”, que ya había utilizado en otras oportunidades, reapareció así como respuesta oficial frente a las dudas sobre el efecto del caso en la confianza de los inversores.
Mientras tanto, el Gobierno intenta contener el desgaste político que generó la investigación, en momentos en que desde distintos sectores opositores reclaman mayores explicaciones públicas sobre el patrimonio del funcionario.




