
La alianza que alcanzaron el Frente Cambia Mendoza y La Libertad Avanza parece profundizar cada vez más con el paso del tiempo. Si bien hay ciertos puntos en los que el gobernador Alfredo Cornejo y el presidente Javier Milei coinciden, ambos entienden los beneficios y réditos políticos de este pragmático acuerdo.
En las últimas semanas, dicho sea de paso, el acercamiento entre el mandatario provincial y la secretaria General de Presidencia Karina Milei, acaso la encargada de la estrategia política a nivel nacional, se hizo más robusto.
Estas aproximaciones están lejos de ser un mero acuerdo electoral, y buscan darle gobernabilidad a Cornejo en la provincia y a Milei en el Congreso de la Nación en el marco de las normas a las que aspira aprobar el oficialismo nacional.
Parte de ello hoy puede notarse en la ambiciosa reforma electoral que el Gobierno de Milei envió al Congreso, que será apoyada por los legisladores que responden a Cornejo.
La foto de esta alianza, que se selló con una imagen en los últimos días en la que además estuvieron presente el gobernador de Entre Ríos Rogelio Frigerio y el ministro del Interior Diego Santilli, busca proteger la gobernabilidad de cara al 2027, donde todo parece indicar que el acuerdo electoral, aunque intacto, puede sufrir fricciones.
Es un tema complejo de todas formas. En primer lugar porque nadie dentro de la Casa Rosada oculta las intenciones de la hermana del presidente de absorber estructuras partidarias, algo en lo que el gobernador mendocino no está dispuesto a ceder.
Por otro lado, porque para las elecciones generales próximas falta un año y medio. Es toda una eternidad en el cronómetro de la política, donde lo que parece imposible se puede volver realidad y lo que aparenta ser un hecho puede descartarse de un momento a otro.
Lo antedicho viene a cuento de la posibilidad de que el Gobierno Nacional se plante con un candidato propio para suceder a Cornejo. Es un secreto a voces que “El Jefe” ve en Luis Petri un hombre leal a los intereses de la administración Milei y es el cuadro paraoficialista que mejor mide en la provincia.
Ello va a generar tensión, siendo que dentro del radicalismo provincial impulsan otras figuras más afines al cornejismo como el ministro de Educación Tadeo García Zalazar y, quien pica en punta, el intendente de la Ciudad de Mendoza Ulpiano Suárez.
Es un panorama que se avizora muy complejo teniendo en cuenta que la eliminación de las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) forzará a una discusión interna para seleccionar al mejor candidato.
En tal sentido, será la capacidad que tengan tanto Karina Milei como Alfredo Cornejo de ponerse de acuerdo en un candidato en común lo que termine definiendo si el acuerdo, en términos electorales, se mantiene o se disuelve, lo que, cabe aclarar, no significa que la alianza se rompa del todo.
Lo que sí es cierto es que lo que se ve en el horizonte es una fuerte disputa por el control de la lista del oficialismo, en medio de un momento en el que el ex presidente Mauricio Macri comienza a asomar la cabeza.
Falta mucho, una eternidad, pero lo que se aproxima son roces picantes.




