

Este viernes, tras dos semanas de agonía, falleció el nene de un año y diez meses que había sido internado en el hospital Notti por maltrato infantil el pasado 10 de abril. Ello había derivado en la detención de su padrastro, Cristian Gonzalo Fragapane.
Debe mencionarse que la guardia del nosocomio pediátrico recibió al menor en condiciones críticas. La pericia de los profesionales de salud permitió identificar rápidamente que el cuadro no guardaba relación con una caída accidental.
Los síntomas hablaban por sí solos: lesiones cerebrales severas compatibles con el “síndrome de niño sacudido”.
Técnicamente, este cuadro —también conocido como shaken baby syndrome— es el resultado de una fuerza traumática donde el cerebro impacta contra las paredes craneales debido a sacudones violentos. Las consecuencias suelen ser devastadoras: desde secuelas neurológicas permanentes hasta la muerte cerebral. Ante la evidencia, el hospital no dudó y radicó la denuncia ante la Justicia de Mendoza.
La investigación judicial puso el foco en el círculo íntimo del menor, quien convivía con su madre y la pareja de esta. En medio del dolor, el padre biológico —separado de la mujer— se presentó ante las autoridades para señalar directamente a la progenitora por los presuntos maltratos.
Sin embargo, el dato más alarmante y que interpela directamente al Estado es la reincidencia. Se supo que el niño ya había pasado por una internación en el Notti en dos oportunidades, según pudo reconstruir Diario Mendoza Today.




