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37.000 kilos de carne decomisada en Mendoza y las claves del comercio ilegal y el abigeato

Desde mediados de mayo de 2025, la provincia decomisó 37.000 kilos de productos cárnicos y reforzó los controles sobre animales, transporte, comercios y establecimientos vinculados con la cadena de producción. “Se compran clandestinos, se los faena de forma clandestina y automáticamente se comercializa en el mercado negro”, explicó el comisario Adrián Ríos, jefe de la Policía Rural a SITIO ANDINO.

El plan contra el abigeato y la faena clandestina

La estrategia provincial fue diseñada sobre dos pilares principales. Por un lado, busca ordenar y controlar el movimiento de animales en pie, además de avanzar sobre las irregularidades relacionadas con la producción ganadera. Por otro, apunta a combatir el mercado clandestino de carne, desde la faena hasta la comercialización de productos sin trazabilidad.

Para alcanzar esos objetivos, la Policía Rural trabaja junto con las áreas de Bromatología municipales y provinciales, organismos vinculados con la producción ganadera y el Ministerio Público Fiscal. El objetivo es que los procedimientos no queden limitados al secuestro de animales o mercadería, sino que permitan determinar si existe un delito y avanzar judicialmente cuando corresponda.

“Si la carne no está en condiciones o no tiene trazabilidad, se desnaturaliza y se retira del mercado”, indicó el comisario Adrián Ríos.

“Si la carne no está en condiciones o no tiene trazabilidad, se desnaturaliza y se retira del mercado”, indicó el comisario Adrián Ríos.

Así, los operativos pueden comenzar a partir de una denuncia realizada por un vecino al 911 o por una alerta recibida por organismos de Bromatología. A partir de allí se coordina la intervención policial y, si durante la inspección aparecen elementos que podrían constituir un delito, se convoca a la Oficina Fiscal correspondiente.

37 toneladas de productos cárnicos decomisados

El balance oficial presentado en agosto de 2026 muestra además un crecimiento significativo en el volumen de productos cárnicos decomisados. Desde la implementación del plan se retiraron de circulación 37 toneladas de carne, mientras que durante las primeras semanas de aplicación, entre mediados de mayo y el 11 de junio de 2025, se habían incautado alrededor de 5 toneladas.

En términos acumulados, el volumen actual representa 7,4 veces aquel primer registro. El balance oficial también contabilizó 10.723 animales secuestrados o intervenidos y 50 personas detenidas por hechos vinculados con el abigeato. A esto se sumaron procedimientos relacionados con infracciones al artículo 201 del Código Penal, con 34 detenidos y 210 personas identificadas y puestas a disposición de la Justicia.

Sin embargo, Ríos explicó que el crecimiento de los decomisos debe analizarse dentro de una estrategia que amplió los controles sobre toda la cadena. “El éxito del plan o del modelo no está solamente en los números”, sostuvo, y destacó que el esquema implementado en Mendoza despertó interés en otras provincias. En particular, mencionó que San Juan y San Luis mostraron interés en conocer la experiencia local. En el caso de la primera, hubo reuniones con autoridades policiales, mientras que efectivos mendocinos participaron de una capacitación destinada a quienes integrarán la futura Policía Rural de San Luis.

Por qué las denuncias de abigeato pueden variar

Aunque el jefe policial confirmó una disminución de alrededor del 25% en las denuncias desde 2024 —antes de la implementación del Plan contra el Abigeato— hasta la actualidad, también introdujo una salvedad sobre la evolución de las mismas. Según explicó, la implementación de un nuevo sistema de control puede generar mayor confianza entre los productores y habitantes de las zonas rurales y, como consecuencia, hacer que hechos que antes no eran denunciados comiencen a llegar a las autoridades.

“Quizás tenemos un aumento de denuncias, pero no un aumento de casos”, explicó Ríos, al describir el efecto que puede provocar una mayor confianza en los organismos de seguridad.

Otro de los aspectos que aborda el plan es el origen de los animales que terminan en el mercado clandestino. Ríos explicó que existen casos en los que directamente se sustrae un animal, se lo faena y luego se comercializa la carne, pero también situaciones en las que los animales son adquiridos a bajo costo, sin la documentación correspondiente, para posteriormente ser faenados y vendidos.

En estos últimos casos puede no configurarse específicamente el delito de abigeato, porque el animal no fue robado. Sin embargo, existe una irregularidad vinculada con la falta de documentación y trazabilidad. Bajo este escenario, la problemática comenzó a ser abordada junto con la Justicia mediante las normas vinculadas con la comercialización y sanidad del ganado.

Lucha contra la carne ilegal y el abigeato: qué documentación se necesita para estar en regla

Los controles también buscan determinar si los animales y productos cárnicos cuentan con la documentación necesaria. Para el ganado en pie, uno de los documentos fundamentales es el Documento de Tránsito Electrónico (DT-e) emitido por SENASA, con la correspondiente supervisión de la Dirección Provincial de Ganadería.

En el caso de los equinos, se exige la Libreta Sanitaria Equina, que permite acreditar su trazabilidad sanitaria, además de la documentación correspondiente al movimiento del animal. Para la carne, en cambio, el documento central es la salida de frigorífico o salida de cámara, que acredita que el producto proviene de un establecimiento habilitado y que atravesó los controles sanitarios correspondientes.

Desde la implementación del plan permitieron decomisar 37 toneladas de productos cárnicos.

Desde la implementación del plan permitieron decomisar 37 toneladas de productos cárnicos.

Foto: Prensa Gobierno de Mendoza

Durante un operativo, la Policía Rural puede detener un transporte térmico y verificar que la cantidad de carne coincida con la documentación. También se controla el sellado y las condiciones sanitarias exigidas para el traslado.

La falta de trazabilidad es precisamente uno de los principales indicadores utilizados para detectar carne de origen irregular. Ya en 2025, Ríos había explicado que los controles se extendían a carnicerías y establecimientos comerciales y que, cuando existía mercadería sin documentación que justificara su origen, se procedía a su decomiso.

Consumo propio: qué está permitido

Ríos también diferenció el carneo para consumo familiar de la producción destinada a la comercialización. En Mendoza, la práctica de producir animales para consumo propio forma parte de una tradición extendida en las zonas rurales y, según explicó, puede realizarse bajo esa finalidad. La diferencia aparece cuando el producto pretende ingresar al circuito comercial. “Lo que yo no puedo es obligar a las demás personas a consumir lo que yo produje si no he cumplido con la normativa correspondiente”, sostuvo.

En el caso del cerdo, además, existe la posibilidad de realizar el carneo familiar y llevar una muestra al laboratorio municipal correspondiente para verificar que la carne esté libre de agentes que puedan provocar enfermedades como la triquinosis.

De esta manera, el Plan Estratégico contra el Abigeato no solamente busca perseguir el robo de animales, sino también ordenar la producción ganadera, fortalecer la trazabilidad, combatir la faena clandestina y evitar que carne sin controles sanitarios llegue al mercado.

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