
La Libertad Avanza comenzó a desplegar en Mendoza una estrategia que va bastante más allá de la construcción de un partido tradicional. Mientras el espacio consolida su presencia institucional en la Legislatura y Concejos Deliberantes, también avanza en la creación de estructuras sectoriales destinadas a captar nuevos dirigentes, militantes y referentes en ámbitos donde históricamente los libertarios tuvieron menor presencia: las universidades y los espacios profesionales.
El objetivo de fondo es similar: formar cuadros propios y generar una estructura que no dependa exclusivamente de las candidaturas electorales o de los dirigentes que ya ocupan cargos partidarios.
En Mendoza, esa estrategia ya tuvo un capítulo concreto en la UNCuyo. El armado vinculado a UPL participó de las elecciones universitarias aunque mínimanente y llegó a protagonizar una disputa por el uso de la propia sigla.
La Junta Electoral General de la UNCuyo revocó la oficialización de una lista que pretendía utilizar el nombre UPL en Ciencias Económicas sin pertenecer a la estructura reconocida. El reclamo fue impulsado por referentes nacionales y provinciales del espacio y terminó con la exclusión de esa lista y el reconocimiento de la denominación para el sector que venía construyendo el armado.
El episodio expuso hasta qué punto la disputa por el espacio universitario también es una disputa por quién representa al universo libertario dentro de la universidad.
La coordinadora del armado mendocino es la diputada provincial Cecilia Soler, quien además viene teniendo un rol en la construcción de la juventud libertaria. UPL trabaja junto a otras agrupaciones de orientación liberal y busca ampliar su presencia en distintas facultades y órganos de representación.
La apuesta, además, tiene una mirada de largo plazo. El proyecto nacional de Universitarios por la Libertad contempla avanzar en las universidades y construir estructuras capaces de disputar espacios institucionales en los próximos ciclos electorales universitarios, que hasta ahora, les ha dado la espalda en la UNCUYO: ganó este año el rectorado un proyecto totalmente contrario, crítico a Javier Milei y a sus políticas de recorte.
La consigna excede así una elección estudiantil. La idea es que las universidades también sean un terreno donde el oficialismo pueda formar futuros dirigentes, técnicos y cuadros políticos. Pero claro que hasta ahora, es un espacio pedregoso por el ajuste del Gobierno nacional.
La Púrpura: el otro espacio con profesionales
El segundo capítulo de esta construcción es La Púrpura, una agrupación que busca reunir a profesionales identificados con el ideario libertario. Es un grupo a nivel nacional pero con foco en Mendoza.
El concepto es diferente al de UPL, pero complementario. Mientras el frente universitario apunta a estudiantes y jóvenes que todavía están construyendo su trayectoria, La Púrpura busca incorporar a quienes ya tienen una profesión, una actividad laboral y, en muchos casos, vínculos con instituciones, colegios y organizaciones sectoriales.
La experiencia de La Púrpura no es menor dentro del armado libertario mendocino. Estefanía Corvalán, integrante de la agrupación, llegó a la Legislatura provincial como parte del bloque de La Libertad Avanza. La propia Cámara de Diputados la identifica actualmente como integrante del bloque libertario.
Su llegada al Poder Legislativo funciona como una muestra concreta del objetivo que persigue este tipo de estructuras: que los espacios sectoriales no queden solamente en el terreno de la militancia, sino que puedan convertirse en una cantera de dirigentes para ocupar lugares institucionales.
La Púrpura, además, forma parte de una experiencia que el espacio libertario viene intentando replicar en distintos ámbitos: sumar abogados, contadores, médicos, arquitectos, economistas y otros profesionales que puedan convertirse en referentes de las ideas de la libertad dentro de sus propios sectores.
De la militancia a la construcción de cuadros libertarios
La Libertad Avanza ya cuenta en Mendoza con representación institucional y una bancada propia en la Legislatura. En abril asumieron siete diputados del espacio: María Inés Ramos, Estefanía Corvalán, Pablo Castro, Cecilia Soler, Federico Palazzo, María Fernanda Kaufman y Nicolás De Pedro.
Pero el desafío para el mileísmo es transformar ese crecimiento electoral en una estructura política permanente.
Ahí aparecen UPL y La Púrpura. La primera busca penetrar en un ámbito históricamente dominado por agrupaciones vinculadas al radicalismo, el peronismo y la izquierda. La segunda apunta a un universo profesional que también tiene capacidad de influencia en instituciones, colegios profesionales, universidades y distintos espacios de la sociedad civil.
En ambos casos aparece una misma lógica: no esperar a que lleguen las elecciones para salir a buscar dirigentes. Construirlos antes.
La estrategia también permite ampliar el rango de edades y perfiles. Los universitarios aportan juventud y militancia; los profesionales, formación, experiencia y vínculos con sectores específicos de la sociedad.
Es, en definitiva, una estructura que busca conectar dos etapas: el estudiante que se forma políticamente y el profesional que luego puede transformarse en referente o dirigente.
El desafío de construir una identidad propia. El armado también expone uno de los principales desafíos de La Libertad Avanza en Mendoza: construir una identidad política propia y, al mismo tiempo, evitar que el crecimiento del espacio quede limitado a los dirigentes que ya tienen cargos.
La experiencia universitaria muestra que incluso dentro del universo libertario existe una disputa por las representaciones, los nombres y los espacios de poder.
Por eso, la construcción de UPL y La Púrpura puede leerse como algo más que la creación de dos agrupaciones. Es un intento de armar una cantera propia de dirigentes.
En un escenario donde la política mendocina comienza a mirar cada vez más hacia 2027, los libertarios ya empezaron a jugar una partida que no se limita a las listas electorales: buscan ocupar espacios en la universidad, en los ámbitos profesionales y en las instituciones donde se forman los futuros referentes de la provincia.





