La industria al borde del colapso: un informe reveló que se perdieron casi 80 mil puestos en el sector desde la asunción de Milei

El sector industrial no repunta, y según dio a conocer el Observatorio de Industriales Pymes Argentinos (IPA), Argentina perdió 79.672 puestos de trabajos registrados de ese rubro desde que Javier Milei es presidente de la Nación.

Estos números ubican a la industria como el principal foco de destrucción de empleo en Argentina durante los últimos meses, superando el impacto en otros sectores productivos, añadieron desde la entidad.

En el comienzo de año, la tendencia de despidos se acrecentó. De un total de 7.593 empleos registrados perdidos en toda la economía frente a diciembre de 2025, 7.336 corresponden exclusivamente al sector fabril.

Estos datos evidencian que la industria explica el 97% de las bajas laborales mensuales en el sector formal de la economía argentina.



El documento detalla que esta dinámica se debe a un proceso de primarización de la economía nacional, el cual deja a una gran parte de los trabajadores sin empleo registrado.

Daniel Rosato, titular de IPA, afirmó que “la Argentina reconvirtió el modelo de país de empleo y desarrollo en uno extractivista y primario”.

Además, el dirigente aseguró que este esquema garantiza estabilidad macroeconómica para pocos sectores, pero causa que “miles de fábricas, comercios y servicios que estaban enlazados de manera directa e indirecta, y que generaban riquezas y las multiplicaban con empleo, ahora estén en procesos de cierres definitivos”.

La destrucción de puestos de trabajo está ligada a la desaparición de unidades productivas. Desde diciembre de 2023, el sector manufacturero acumula el cierre de 2.993 empresas que bajaron sus persianas de forma definitiva.

En la actualidad se contabilizan 46.728 firmas fabriles activas, lo que representa un desplome de 1.812 establecimientos respecto al mismo mes del año anterior.

El informe técnico precisa que la actividad industrial tuvo en febrero un retroceso del 8,7% interanual y del 4% respecto a enero. Con este resultado, el sector acumula ocho meses consecutivos de contracción.

Esta caída se produce en un mercado interno donde el consumo cayó un 3,1% interanual, obligando al 60% de los consumidores a endeudarse para cubrir compras básicas en supermercados.

El Observatorio IPA advierte sobre un “efecto pinza” que quita competitividad a las fábricas locales. Según el estudio, “los costos en pesos suben rápido mientras que el tipo de cambio casi no se mueve”, lo que incrementa los precios en dólares de la producción nacional.

Esta situación se agrava por la competencia de productos importados que presionan sobre las empresas instaladas en el país.

Rosato concluyó que la industria es la última en reducir personal debido a la inversión en formación, pero advirtió que “este año ya estamos en la etapa final” de resistencia. Subrayó que “sin fábricas no solo se profundiza la crisis, sino que se convierte en permanente”, reclamando políticas que fomenten la producción local.


Artículos Relacionados

Volver al botón superior