
La Justicia Federal inició una investigación formal contra Carolina Neumann, dueña del Hostel Carolina, ubicado frente a la Terminal de Ómnibus de Mendoza por su presunta participación en una red dedicada al tráfico ilegal de personas.
La mujer resultó detenida el pasado 6 de mayo y recibió una imputación por el delito de facilitación y gestión habitual de migración clandestina, una figura penal que contempla castigos de hasta diez años de cárcel. Según las pesquisas iniciales, la organización operaba de forma coordinada con Chile para ingresar al territorio argentino a sujetos que evadían los controles fronterizos.
La hipótesis fiscal sostuvo que la banda facilitaba el cruce de la cordillera a ciudadanos chilenos que contaban con pedidos de captura vigentes en su país de origen. Para eludir a las autoridades, los involucrados obligaban a los pasajeros a descender de los vehículos antes de llegar a la Aduana, permitiéndoles cruzar a pie por pasos no habilitados para luego ser recogidos nuevamente en el sector argentino.
Los investigadores determinaron que el objetivo de estos traslados no era la búsqueda de oportunidades laborales, sino brindar refugio a individuos que intentaban ocultarse de la justicia trasandina.

Los resultados del operativo: armas y drogas
El operativo de allanamiento en el inmueble arrojó resultados que agravaron la situación procesal de la acusada, ya que las fuerzas de seguridad secuestraron nueve kilos de marihuana y más de sesenta plantas de cannabis.
Los efectivos policiales hallaron un sofisticado sistema de cultivo bajo techo con riego automatizado, además de municiones calibre 9 milímetros, inhibidores de señal y diversos vehículos. Estos hallazgos vincularon la causa no solo con el tráfico de personas, sino también con posibles maniobras de comercialización de estupefacientes y tenencia de armamento.
La propiedad ya contaba con antecedentes de conflictividad, dado que el año pasado una empleada del lugar denunció haber sido víctima de un abuso sexual por parte de un pasajero. Este nuevo expediente federal incluyó también a otras cinco personas, entre las que se encontraron la expareja de Neumann y cuatro choferes encargados de la logística de los viajes.
Por su parte, la defensa de la imputada, liderada por los abogados Sergio Carreño y Belén Idemi, intentó despegar a la mujer de la responsabilidad sobre la condición de los trasladados y sostuvieron que Neumann desconocía la gravedad de las maniobras y que no tenía conocimiento de que las personas que llegaban al hostel eran fugitivos buscados por la justicia chilena.
En las próximas semanas, la instrucción buscará determinar el alcance real de la red y si existieron otras ramificaciones vinculadas a la producción y tráfico de drogas en la región.




