
De más de 400 colegios que arrancaron el desafío en todo el país, el equipo AstraMentis, integrado por alumnos de cuarto año del Colegio Universidad del Aconcagua, logró meterse entre los 20 mejores.
Los estudiantes se enteraron de la noticia a través del aula virtual y por correo electrónico, luego de ser notificados por los directivos de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE).
El proyecto que los llevó hasta ahí es un CanSat: un prototipo de satélite del tamaño de una lata de gaseosa, equipado con sensores capaces de medir variables científicas durante su descenso.
“Nuestro proyecto es un CanSat. Es un satélite del tamaño de una lata. Queremos que mida temperatura, presión, altitud y aceleración, que mande los datos en vivo a la computadora y que baje en paracaídas sin romperse. Además, vamos a usar sensores para ver la calidad del aire mientras baja”, explicaron los estudiantes a El Sol.
El equipo había arrancado en el puesto 77 en la primera instancia del certamen y hoy se ubica entre los mejores del país, a la espera de clasificar a la etapa final: el lanzamiento.
Un trabajo en equipo, entre la electrónica y la programación
El grupo se organizó repartiendo distintos roles según los intereses de cada estudiante: comunicación, diseño y estructura, programación y análisis de datos, y electrónica y ensamble.
Victoria Poves es la coordinadora del equipo y está a cargo de la comunicación para la transferencia de datos. Delfina Cohen se encarga del diseño y la estructura del CanSat, mientras que Bautista Carmona trabaja en la programación: programa el microcontrolador, conecta los sensores y analiza la información que arroja el dispositivo.Video de gentileza
María Ivonne Torres, por su parte, es responsable de la electrónica, el ensamble y la conexión de los sensores, para asegurarse de que todo funcione correctamente y evitar fallas antes del despliegue. Otro de los integrantes se encargó de la carcasa impresa en 3D y del paracaídas para que el CanSat descienda de forma segura.
Según contaron los propios estudiantes, lo más difícil del proceso fue la organización: coordinar tiempos, pulir la comunicación entre el equipo y trabajar de manera colaborativa para que las tareas se repartieran de forma equitativa.
Una misión con identidad mendocina
Más allá de la competencia, el equipo decidió sumarle un objetivo propio al proyecto: que el CanSat pudiera medir partículas del viento Zonda, un fenómeno característico de Mendoza.
“Este proyecto es más que construir una lata con sensores, porque es una demostración del trabajo en equipo y tiene un fin educativo, dando a conocer nuestra provincia”, señalaron los estudiantes.
El equipo AstraMentis atraviesa actualmente la etapa de Construcción y Evaluación, la cuarta instancia del programa CanSat Argentina y la penúltima a nivel nacional. Si logran avanzar, la próxima fase será la del lanzamiento, organizada por la CONAE.
Fuente: El Sol – https://www.elsol.com.ar/mendoza/estudiantes-mendocinos-construyeron-un-satelite-y-suenan-con-representar-al-pais-en-un-lanzamiento-espacial/



