
Especialistas advierten sobre el impacto del consumo recurrente de alimentos ultraprocesados en la salud de la población. Argentina lidera en la región el consumo de estos productos, asociados al aumento de obesidad, diabetes y enfermedades cardiovasculares.
Los alimentos ultraprocesados (AUP) se consolidaron como una de las principales preocupaciones en materia de salud pública debido a su fuerte presencia en la alimentación cotidiana y a sus efectos sobre el organismo. Se trata de preparaciones industriales elaboradas a partir de sustancias derivadas de otros alimentos, como grasas, almidones y azúcares, combinadas con aditivos como colorantes, saborizantes y emulsionantes.
Diseñados bajo el sistema de clasificación NOVA, estos productos se caracterizan por ser altamente duraderos, listos para consumir y económicamente accesibles, desplazando progresivamente a la comida fresca y casera. Entre sus ingredientes más frecuentes se encuentran aceites hidrogenados, almidones modificados, jarabe de maíz de alta fructosa y aislados de proteína.
A esta composición se suman aditivos cosméticos destinados a mejorar textura, sabor y apariencia, con el objetivo de emular las cualidades sensoriales de los alimentos reales.
En la región, Argentina presenta un escenario crítico. El país lidera históricamente el consumo aparente de alimentos ultraprocesados y bebidas azucaradas, con un promedio de 185 kilos per cápita al año, consolidándose como uno de los principales motores de la transición nutricional hacia el exceso de peso.
La evidencia científica señala que el consumo recurrente de AUP es uno de los principales factores de la epidemia global de obesidad. Entre los mecanismos identificados se destacan.
– Hiperpalatabilidad y adicción: Están formulados con combinaciones óptimas de grasa, sal y azúcar refinada (el llamado «bliss point» o punto de la felicidad, lo que sobreestimula el sistema de recompensa del cerebro, alterando las señales naturales de saciedad y propiciando el consumo en exceso.
– Alta densidad energética y bajo valor nutricional: Aportan una enorme cantidad de calorías en volúmenes pequeños, pero carecen de fibra, proteínas, vitaminas y minerales. La ausencia de fibra acelera la digestión y la absorción de glucosa, provocando picos de insulina que favorecen el almacenamiento de grasa corporal.
– Velocidad de consumo: Al ser texturas blandas, pre-digeridas o líquidas (como bebidas azucaradas), se consumen mucho más rápido de lo que el cuerpo tarda en enviar la señal hormonal de «estómago lleno» al cerebro. La alta densidad energética y el bajo valor nutricional.
Los ultraprocesados están presentes en numerosos productos de consumo cotidiano, entre ellos gaseosas, aguas saborizadas, jugos artificiales, yogures azucarados, snacks, galletitas, panes industriales, hamburguesas, salchichas, nuggets, sopas instantáneas y aderezos comerciales.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Nutrición y Salud (ENNyS), las poblaciones con mayor adquisición de ultraprocesados presentan incrementos significativos en el Índice de Masa Corporal (IMC) y el perímetro de cintura. Además, la obesidad asociada a este patrón alimentario se vincula con un estado inflamatorio crónico de bajo grado, que aumenta el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares y ciertos tipos de cáncer.
Frente a este escenario, especialistas remarcan que el abordaje de la obesidad no puede reducirse únicamente a la responsabilidad individual, sino que requiere políticas públicas orientadas a regular el entorno alimentario y promover hábitos saludables.
En Mendoza, se trabaja en fortalecer estrategias de abordaje y tratamiento multidisciplinario de personas con exceso de peso en los efectores de salud, además de capacitar a profesionales para impulsar la educación alimentaria basada en alimentos reales y mínimamente procesados.
Contacto
Dentro de la órbita del Ministerio de Salud y Deporte, el Programa Provincial de Obesidad funciona en la Dirección de Prevención y Promoción de la Salud, ubicada en Coronel Rodríguez 1209 de Ciudad de Mendoza. Contacto y más información: obesidadmendoza@gmail.com y el teléfono 4202148.











