
Debido a los últimos episodios sísmicos registrados en distintos puntos del mundo, el temor y las teorías sobre un posible gran terremoto volvieron a circular con fuerza en las redes sociales. En Mendoza, incluso se viralizó un video que anunciaba un supuesto terremoto en la provincia, un disparate que fue desmentido por el Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES) porque, fundamentalmente, los sismos no se pueden pronosticar con exactitud.
El especialista en riesgo Ariel Lima explicó a El Sol qué medidas deberían tener en cuenta los mendocinos para afrontar un evento de estas características y cómo reaccionar durante los primeros segundos, cuando las decisiones pueden resultar determinantes.

Más allá de la conocida mochila de emergencia, Lima puso el foco en una herramienta que debería estar preparada de antemano: un plan familiar que permita establecer responsabilidades y pautas de acción.
“Más allá de la mochila, lo que tendría que tener una familia es un plan familiar preparado, donde cada uno cumpla con sus roles durante un sismo”, explicó.
La organización debería contemplar las características de cada grupo familiar. Si hay niños, personas con discapacidad o una persona embarazada, por ejemplo, es necesario definir quién estará a cargo de asistirlos y quién tendrá prioridad en caso de necesitar ayuda.
También recomendó establecer quién se encargará de interrumpir el suministro de gas y electricidad, siempre que hacerlo no implique exponerse a un riesgo mayor.
Los primeros 40 segundos, un momento clave
Cuando comienza el movimiento, la prioridad es buscar protección y evitar reacciones impulsivas, como intentar abandonar la vivienda de manera inmediata.
Lima señaló que durante los primeros 40 o 45 segundos es fundamental permanecer en un sitio seguro, como debajo de una mesa o junto a un mueble grande que pueda brindar protección.
La preparación también implica reconocer con anticipación las vías de salida de la casa y determinar cómo será la evacuación una vez que finalice el movimiento.

Para quienes no estén en el domicilio al momento del episodio, además, resulta conveniente acordar un lugar de encuentro. De esta manera, los integrantes podrán reunirse sin necesidad de regresar a una zona que podría representar un peligro.
“Si no están en la casa, saber dónde localizar un punto de encuentro para no tener que volver a la casa y poder juntarse ahí”, mencionó el especialista.
Cómo comunicarse después de un terremoto
Las dificultades no necesariamente terminan cuando deja de moverse el suelo. Las comunicaciones también pueden convertirse en un problema ante una situación de gran magnitud, debido a la cantidad de personas que intentarán contactar a familiares y conocidos al mismo tiempo.
Por eso, Lima aconsejó evitar las llamadas telefónicas y optar por los SMS o mensajes de texto, que pueden funcionar como una alternativa para mantener el contacto.
Pero existe otro aspecto que, según el especialista, suele quedar relegado: conversar previamente sobre las posibles reacciones de cada integrante.
“Pasa muchas veces que, al que está al lado mío, no le pasa nada y yo que estoy sentado en la mesa junto con él quiero salir corriendo o tirarme por la ventana”, ejemplificó.
En ese escenario, contar con una persona que pueda conservar la calma y ayudar a tranquilizar al resto puede evitar que el miedo lleve a tomar decisiones peligrosas.
Frente a los rumores, prevención
Los recientes movimientos registrados en distintos países volvieron a alimentar versiones sobre la posibilidad de un gran terremoto. Sin embargo, la ciencia no puede anticipar con precisión cuándo ocurrirá un sismo, dónde tendrá lugar ni cuál será su magnitud.
Para Lima, la manera de enfrentar esa incertidumbre no es permanecer en alerta permanente, sino tomar medidas concretas.
“Al mendocino yo le diría que en lugar de preocuparse hay que ocuparse”, sostuvo.
El especialista explicó que la amenaza sísmica existe y que Mendoza está expuesta a este tipo de fenómenos. Lo que no puede determinarse es cuándo tendrá lugar un evento de gran magnitud.
“Quien dice que va a haber un gran terremoto, por supuesto que puede haberlo, pero no sabemos si hoy, mañana, dentro de cinco meses, un año, diez años o 50 años”, señaló.
Por eso, la prevención pasa por conocer el lugar donde vivimos, acordar responsabilidades, establecer un punto de encuentro y saber cómo reaccionar cuando llegue el momento.
Fuente: El Sol – https://www.elsol.com.ar/mendoza/terremoto-como-deberia-prepararse-una-familia-y-por-que-los-primeros-40-segundos-son-vitales/



