
El ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, celebró este martes la eliminación de la contribución obligatoria que durante más de dos décadas financió a la Corporación Vitivinícola Argentina, entidad privada clave en la planificación estratégica del sector. La medida fue presentada como el cierre de un esquema que, según el funcionario, funcionaba como “un impuesto recaudado por el Estado para privados”.
A través de un extenso mensaje en redes sociales, Sturzenegger sostuvo que desde 2004 las bodegas y productores debían pagar aportes por cada etapa del proceso productivo: elaboración, embotellado, comercialización e incluso por el ingreso de uva a los establecimientos. Esos fondos, afirmó, no iban al Tesoro nacional sino a la COVIAR, encargada de ejecutar el Plan Estratégico Vitivinícola 2020 (PEVI).
Un plan que no cumplió sus metas
El funcionario cuestionó los resultados del plan, que proyectaba posicionar a la Argentina entre los principales jugadores del mercado global del vino. Entre los objetivos figuraban alcanzar exportaciones por USD 2.000 millones anuales y captar el 10% del comercio mundial.
Sin embargo, según detalló, esas metas no se concretaron: las exportaciones nunca alcanzaron el nivel esperado y la participación argentina se mantuvo por debajo del 2,5%. En ese contexto, Sturzenegger aseguró que entre 2004 y 2025 el sector aportó unos USD 300 millones sin lograr los resultados prometidos.
Además, criticó que en los últimos años la contribución haya aumentado por encima de la inflación y que la propia entidad tuviera la facultad de ajustar esos valores.
El argumento legal y el fin del aporte
La decisión oficial se formalizó a través de una resolución de la Secretaría de Agricultura, encabezada por Sergio Iraeta. Según explicó el ministro, el Plan Estratégico tenía un plazo que vencía en 2020 y nunca fue prorrogado formalmente por el Poder Ejecutivo, lo que dejaría sin sustento legal la continuidad del financiamiento.
En esa línea, se dispuso el cese de las contribuciones obligatorias previstas en la Ley 25.849, así como de cualquier otro financiamiento público nacional destinado a ese esquema.
Cambio de reglas: de aporte obligatorio a voluntario
Desde el Gobierno remarcaron que la medida no implica la disolución de la COVIAR, sino que modifica su forma de financiamiento. A partir de ahora, la entidad deberá sostenerse con aportes voluntarios de sus miembros, como ocurre con otras cámaras empresarias.
“El Estado no puede obligar a financiar una organización privada bajo amenaza de sanción”, planteó Sturzenegger, quien encuadró la decisión dentro de la política de eliminación de “privilegios” impulsada por el presidente Javier Milei.
Impacto en la industria vitivinícola
El anuncio se inscribe en una serie de cambios regulatorios sobre el sector, que incluye medidas previas orientadas a reducir controles y simplificar procesos productivos. Según el ministro, el objetivo es mejorar la competitividad de una industria en la que Argentina se ubica como el quinto productor mundial de vino.
ELIMINAMOS UN IMPUESTO QUE EL ESTADO HABÍA REGALADO A PRIVADOS. Te contamos hoy una historia increíble: la de un Estado que cobra impuestos, pero no para financiar el gasto público, sino que recauda ¡para privados! Sí lo que lees. Hoy, luego de más de 20 años, terminamos con esta… pic.twitter.com/aNMKrXcNjR
— Fede Sturzenegger (@fedesturze) May 5, 2026




