
El ministro del Interior, Diego Santilli, expuso en la Insurance Week organizada por el Centro de Investigaciones para el Desarrollo del Seguro con un mensaje centrado en la defensa del rumbo económico del Gobierno y el respaldo explícito al presidente Javier Milei. En su discurso planteó la necesidad de “recordar de dónde venimos y dónde estamos” y sostuvo que el país atravesó “un colapso” en la gestión anterior, con “récords de destrucción, de inflación” y una pobreza que definió como estructural.
En el encuentro no estuvieron presentes ni el Gobernador, Alfredo Cornejo, ni buena parte de la cúpula del Ejecutivo. Los únicos que dijeron presente fueron el ministro de Hacienda y Finanzas, Víctor Fayad, y el diputado nacional, Lisandro Nieri.
El funcionario enmarcó la estrategia oficial en experiencias internacionales y afirmó que la Argentina intenta replicar procesos de ajuste y ordenamiento aplicados en Europa. “Todos tomaron medidas que ningún gobierno en la Argentina logró sostener”, señaló, al tiempo que destacó que la actual administración “tomó la decisión de hacerlo el día uno”. En ese sentido, remarcó la corrección del desequilibrio fiscal y sostuvo: “Desde el primer mes hubo superávit en el Tesoro, al sexto mes tuvimos superávit en el Banco Central”.
El Gobierno nacional actualizó la normativa técnica sobre la calidad de las naftas y habilitó a las refinadoras a incorporar de manera voluntaria hasta un 15% de bioetanol en la mezcla. La medida fue formalizada a través de la Resolución 79/2026…
Santilli defendió el perfil reformista del Ejecutivo y mencionó el DNU 70, la Ley de Bases y la agenda de cambios regulatorios en curso. Entre ellos, cuestionó la normativa vigente sobre protección de glaciares: “Digo mal llamada Ley de Glaciares porque nadie tiene ninguna intención de tocar un glaciar”, y planteó la necesidad de devolver facultades a las provincias para compatibilizar preservación ambiental y desarrollo productivo.

En clave económica, el ministro insistió en la reducción de la presión impositiva y contrastó la gestión actual con la anterior. “Argentina tiene 148 impuestos, una presión fiscal inaceptable. El gobierno anterior creó o aumentó 33; este gobierno redujo 20”, afirmó. A la vez, reconoció que el proceso está incompleto: “Falta un montón, lejos estamos de donde queremos estar, pero está clara la visión”.
El discurso también incluyó un diagnóstico sobre el mercado laboral y la estructura productiva. Santilli advirtió que una parte significativa de la fuerza laboral permanece en la informalidad y fijó como objetivo central la generación de empleo formal. “El desafío es generar trabajo. De los 23 o 24 millones de argentinos en edad de trabajar, solo 6 millones están en el sector privado formal”, detalló.
En el tramo final, el funcionario buscó reforzar el mensaje político hacia el sector empresario y aseguró que el rumbo no será modificado. “El presidente no va a claudicar en este camino. El camino es el correcto”, afirmó. También planteó como meta consolidar un ciclo de crecimiento sostenido: “Estamos cerca de cruzar hacia la otra orilla de una Argentina que crezca 20, 30, 40 años ininterrumpidamente”, en un escenario donde, según definió, el eje estará puesto en exportaciones, inversión y desarrollo federal.



