Llegó a su fin la temporada de Gran Hermano Generación Dorada y una mujer volvió a coronarse campeona tras varios años. Solange “Sol” Abraham se impuso en la gran final frente a Yisela Pintos en una definición apasionante.
La participante tucumana regresó a la casa tras una expulsión inicial gracias a una instancia de repechaje. Su permanencia de 172 días dentro del juego la consagró ante la decisión del público que votó de manera masiva.
Sol Abraham ganó Gran Hermano tras una votación récord
El programa alcanzó cifras históricas en la participación de los televidentes durante la jornada decisiva. Según confirmó la conducción del reality, la definición superó los 30 millones de votos a través de las plataformas digitales.
La vencedora se adjudicó 70 millones de pesos, una vivienda prefabricada y un beneficio económico en su billetera virtual. Por su parte, el segundo y tercer puesto también recibieron importantes sumas de dinero y propiedades.
La jugadora ya había participado en una edición previa del programa donde alcanzó el quinto lugar. Con su nueva consagración, se convirtió en la concursante argentina que más días permaneció aislada en la historia del formato.
A lo largo de casi trescientos días acumulados entre ambas etapas, la participante desplegó sus habilidades estratégicas. Su carisma y capacidad para superar las instancias de nominación resultaron determinantes para llegar a la definición.
La estrategia de juego que la llevó a consagrarse campeona
En esta oportunidad, la concursante adoptó un perfil más maduro y directo para afrontar las tensiones diarias de la convivencia. Con una postura firme dentro del grupo, logró sortear diecisiete nominaciones a lo largo del certamen.
Su desempeño en las etapas decisivas le permitió construir una base sólida de seguidores en todo el país. De esta manera, el apoyo popular terminó por ratificar su triunfo en una noche inolvidable para la televisión nacional.
Fuente: La 100.



