

Platense se convirtió en el primer finalista de la Copa Argentina con el arquero mendocino Juan Pablo Cozzani como protagonista. El Calamar empató 1-1 con Atlético Tucumán en el estadio Padre Ernesto Martearena de Salta y se impuso 5-4 por penales gracias a una atajada determinante de su guardameta.
El mendocino Cozzani apareció en el momento decisivo
Después de cuatro conversiones por lado, Cozzani inclinó la definición a favor de Platense: el mendocino le adivinó la intención a Gabriel Compagnucci y detuvo el quinto penal de Atlético Tucumán, dejando la clasificación en los pies de Guido Mainero.
El mediocampista asumió la responsabilidad y convirtió el remate decisivo. Aunque Luis Ingolotti eligió el mismo palo, la potencia y la ubicación del disparo sellaron el pase del Calamar a la final y desataron el festejo.
Platense lo remontó y ahora espera por Boca o Banfield
El equipo conducido por Julio César Falcioni había abierto el marcador a los 36 minutos del primer tiempo por intermedio de Renzo Tesuri, quien controló un centro de Nicolás Laméndola y definió cruzado para adelantar al Decano.
Platense reaccionó en el complemento y encontró el empate cuando el partido se acercaba a la hora de juego: Nicolás Retamar conectó un potente cabezazo tras un córner ejecutado por Tomás Silva y estableció el 1-1 que llevó la semifinal a los penales.
Con el mendocino como figura de la definición, el Calamar quedó a una victoria de otra consagración. Su último rival saldrá del cruce entre Boca y Banfield, que tendrá a Mendoza como escenario.


