
El amistoso de River frente a Flamengo en Portugal, significó la primera aparición de una de las grandes joyas que tiene el club en sus divisiones inferiores. Tobías Goytía, de apenas 17 años, sumó sus primeros minutos en la Primera de Eduardo Coudet tras un recorrido tan llamativo como vertiginoso: pasó directamente de Quinta División al plantel profesional, sin haber disputado siquiera un partido en Reserva.
La presencia del juvenil en Portugal no fue casualidad. River viajó a Alicante con un plantel reducido, producto de la salida de 14 futbolistas y de varias bajas por lesión. Con apenas 19 jugadores disponibles, el cuerpo técnico decidió reforzar la delegación con cuatro promesas de las Inferiores: Valentín Lucero, Yutiel Susano, Jonathan Spiff y Goytía. La oportunidad llegó antes de lo esperado y el mediocampista ofensivo respondió con personalidad.
En los minutos que estuvo en cancha dejó una acción que llamó la atención. Recibió sobre el sector derecho, quebró la cintura de su marcador con un movimiento rápido y sacó un remate cruzado que obligó a una buena intervención de Agustín Rossi. No terminó en gol, pero sí fue una muestra de las condiciones que lo llevaron a saltarse un escalón en su formación y a tener su estreno con la camiseta de la Primera de River.
Su ascenso tiene argumentos sólidos. En la actual temporada acumula ocho goles en ocho partidos con la Quinta División, una eficacia que confirma lo que ya había mostrado en categorías menores. Su explosión llegó en Séptima, donde convirtió 31 tantos en apenas 24 encuentros, registros que lo ubicaron entre los juveniles más destacados del club y lo pusieron bajo la órbita de la Selección Argentina Sub 17 que dirige Diego Placente.
Ese rendimiento convenció a River de blindarlo rápidamente. El club le hizo firmar su primer contrato profesional hasta diciembre de 2029 y fijó una cláusula de rescisión de 100 millones de euros, una cifra reservada únicamente para los proyectos con mayor proyección dentro del semillero de Núñez.
Su historia comenzó en el club El Apache, donde dio sus primeros pasos antes de incorporarse a River. Ya instalado en Casa River, su evolución fue constante. Dejó de ser un futbolista exclusivamente de banda para transformarse en un mediocampista capaz de ocupar distintas posiciones. Puede jugar por derecha, por izquierda, como volante central e incluso detrás del delantero, una versatilidad que combina con velocidad, buena conducción y facilidad para el uno contra uno.
El propio Goytía reconoce que su crecimiento estuvo ligado a un cambio de estilo. “Ahora llego más al área y hago más goles. Y estoy muy bien físicamente, por eso puedo presionar constantemente y aguantar el ritmo de partido”, explicó tiempo atrás, cuando todavía transitaba las categorías menores del club.
Admirador de Toni Kroos, también destaca su gusto por filtrar pases, asistir a sus compañeros y encontrar espacios a partir de la movilidad. Esa mezcla de dinámica, inteligencia táctica y agresividad ofensiva explica por qué River decidió acelerar los tiempos de su formación.
Sin haber debutado en Reserva, Tobías Goytía ya dio su primer paso en la Primera. Y aunque solo se trató de un amistoso de pretemporada, dejó una señal clara: otra de las grandes apuestas del semillero millonario ya empezó a mostrarse en el máximo nivel.







