
El mandatario mendocino expuso junto a otros gobernadores en un encuentro dedicado a analizar los desafíos del federalismo fiscal argentino. Planteó que una verdadera reforma debe abordar simultáneamente el gasto público, la distribución de competencias, el esquema tributario y la coparticipación. Destacó la necesidad de generar mejores incentivos para el crecimiento del sector privado.
El Gobernador Alfredo Cornejo participó en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires del panel “Escuchar para construir. ¿Cómo se transforma un país federal?”. Se trata de un espacio de debate sobre las condiciones políticas, institucionales y económicas necesarias para avanzar hacia una reforma fiscal federal de largo plazo.
La actividad fue organizada en forma conjunta por GAM, una red de empresarios argentinos, CIPPEC, IERAL, RAP y CFI, y reunió a dirigentes políticos, empresarios, funcionarios y especialistas para analizar los desafíos que enfrentaba la Argentina en materia tributaria, distribución de recursos y organización de las responsabilidades entre los distintos niveles del Estado.
Cornejo compartió el panel con los gobernadores Raúl Jalil, de Catamarca; Rogelio Frigerio, de Entre Ríos; Sergio Ziliotto, de La Pampa, y Alberto Weretilneck, de Río Negro. La conversación fue moderada por Ignacio Lamothe, del Consejo Federal de Inversiones.
El encuentro tomó como uno de sus principales disparadores la experiencia de Brasil, que avanzó en una reforma tributaria federal con un período de transición hasta 2033. A partir de ese caso, los gobernadores analizaron las posibilidades de alcanzar en la Argentina consensos políticos que permitieran modificar un esquema fiscal caracterizado durante décadas por superposición de impuestos, distorsiones en los incentivos y conflictos en la distribución de recursos y responsabilidades.
Una oportunidad para avanzar en una reforma integral
Durante su exposición, Cornejo sostuvo que existe una oportunidad política para encarar esa discusión, al tiempo que consideró que los distintos sectores no se encuentran tan alejados como puede suponerse a la hora de identificar los principales problemas del sistema.
“No creo que estemos tan lejos como para intentar alcanzar un consenso acerca de una reforma fiscal integral”, afirmó el Gobernador, al tiempo que trajo a colación que la cuestión fiscal quedó incorporada entre las reformas estructurales planteadas en el Pacto de Mayo y destacó que existe una base política sobre la cual comenzar a trabajar.
En ese sentido, señaló que buena parte de los problemas del esquema argentino ya están ampliamente diagnosticados y planteó la necesidad de pasar de esa etapa a la construcción de acuerdos concretos.
Para Cornejo, el debate tampoco debe limitarse a una reducción de impuestos. Al dirigirse particularmente al sector empresario, advirtió que una reforma sostenible requiere analizar previamente qué Estado se pretende financiar y cómo se utilizan los recursos públicos.
En este sentido, el mandatario señaló que “muchas veces se pone mucho el foco en bajar impuestos y no se le da importancia al gasto”, y añadió que “hay que cambiar ese chip y ver cómo está gastando el Estado”.
A partir de esa definición, explicó que primero debe establecerse cuál es el nivel de gasto público que el país está dispuesto a sostener y, sobre esa base, diseñar una estructura tributaria que financiara esas funciones sin bloquear las posibilidades de crecimiento.
Ordenar las responsabilidades de Nación, provincias y municipios
Cornejo puso especial énfasis en la necesidad de ordenar las competencias de los distintos niveles del Estado y recordó que buena parte de los servicios públicos esenciales están bajo responsabilidad directa de las provincias.
Mencionó, entre ellos, la educación pública —con excepción del sistema universitario nacional—, la salud, gran parte de la seguridad, la administración de Justicia, el transporte público y distintas prestaciones vinculadas a los servicios públicos.
Respecto de la Justicia, destacó además su importancia para la actividad económica y para la generación de condiciones adecuadas para la inversión. Sostuvo que “la administración de Justicia para el clima de negocios, para los contratos y demás, está en las provincias”, y recordó que litigios civiles, comerciales y laborales que inciden directamente sobre la actividad privada son resueltos en los sistemas judiciales provinciales.
El mandatario también señaló que durante décadas se habían producido superposiciones entre jurisdicciones. La Nación había financiado obras de competencia provincial o municipal y, al mismo tiempo, las provincias habían debido asumir responsabilidades vinculadas a infraestructura o servicios de jurisdicción nacional.
Por ese motivo, consideró indispensable establecer reglas claras al plantear que “tenemos que tener claro qué competencia tiene cada uno, qué obligación tiene la Nación, qué obligación tienen las provincias y qué obligaciones tienen los municipios”.
Coparticipación e incentivos para producir
Otro de los ejes centrales de la exposición fue el régimen de coparticipación federal. En este punto, el Gobernador de Mendoza sostuvo que no es posible realizar una reforma tributaria profunda sin discutir también la manera en que se distribuyen los recursos entre la Nación y las provincias. Así, afirmó que “no se puede hacer esa reforma sin tocar una ley que es clave para el federalismo fiscal, que es la ley de coparticipación”.
Según explicó, la distribución actual genera incentivos diferentes entre las jurisdicciones y condiciona de manera directa las decisiones tributarias de cada provincia. Algunas dependen en mayor medida de los recursos transferidos automáticamente, mientras que otras necesitan realizar un esfuerzo fiscal propio considerablemente mayor para financiar los servicios que prestan.
Por ese motivo, cuestionó los análisis que comparan de manera aislada la presión de un determinado impuesto provincial sin considerar previamente cuánto recibe cada jurisdicción a través del sistema de coparticipación.
Para Cornejo, una reforma debe modificar precisamente esos incentivos y promover un sistema que premiará la generación de actividad económica, la inversión privada, las exportaciones y el empleo.
“Necesitamos más exportaciones y tenemos retenciones a las exportaciones; necesitamos más inversión y ponemos impuestos a la inversión; necesitamos más trabajo y ponemos impuestos al trabajo. Todo eso hay que ordenarlo”, aseguró.
“El desafío para la Argentina consiste en construir un sistema fiscal federal con reglas más claras”
El mandatario mendocino también se refirió específicamente al impuesto sobre los Ingresos Brutos, uno de los puntos centrales del debate planteado durante el encuentro. Consideró que el tributo debe ser eliminado progresivamente, aunque sostuvo que ese proceso sólo puede encararse de manera seria dentro de una reforma que contempla simultáneamente la distribución de recursos entre las provincias.
De todos modos, remarcó que el problema tributario argentino no termina en Ingresos Brutos y advirtió que también existen impuestos nacionales con fuertes efectos negativos sobre la actividad económica. Entre ellos mencionó el impuesto a los Débitos y Créditos Bancarios. En este sentido, planteó la necesidad de revisar integralmente aquellos tributos que encarecen la producción, el financiamiento, la inversión y la creación de puestos de trabajo.
Hacia el cierre de su intervención, Cornejo insistió en que la discusión no debe resolverse a través de modificaciones aisladas. Por el contrario, sostuvo que una reforma estructural debe contemplar de manera simultánea el nivel y la calidad del gasto, la estructura impositiva, el régimen de coparticipación y la distribución de responsabilidades entre Nación, provincias y municipios. “Una vez que alcancemos ese consenso, hay que tocar todo junto”, resumió.
De esta manera, el Gobernador planteó que el desafío para la Argentina no consiste únicamente en reducir determinados impuestos, sino en construir un sistema fiscal federal con reglas más claras, incentivos favorables al desarrollo del sector privado y responsabilidades definidas para cada nivel del Estado.







