

El sarro en la ducha es un problema habitual provocado por la elevada presencia de calcio y magnesio en la red de agua potable. Estas incrustaciones obstruyen los difusores, restan presión al flujo y terminan desgastando el accesorio con el tiempo.
Cómo combatir el sarro en la ducha
Aunque el vinagre y el bicarbonato de sodio suelen ser las opciones más populares para solucionar este problema, el ácido cítrico en polvo ofrece una acción desincrustante más potente y rápida sin necesidad de refregar agresivamente.
Para eso hay que diluir entre dos y tres cucharadas de ácido cítrico en un contenedor con agua templada. Luego retirar el cabezal e introducirlo en la solución de 30 a 60 minutos.
Después cepillar suavemente para desprender los residuos ablandados y enjuagar bien con agua limpia antes de volver a usar.
En tanto, para prevenir la aparición de sarro se aconseja realizar una limpieza preventiva una vez al mes. Además, hay que secar la grifería tras el uso diario para evitar que la humedad se evapore y deje depósitos.



