

Durante la jornada de este lunes, en donde Javier Milei recibió al príncipe de Malta y encabezó la reunión de Gabinete, al Presidente se lo vio saludar a un grupo de niños que se encontraban en Plaza de Mayo desde el balcón de la Casa Rosada. Escoltado por algunos de sus ministros, protagonizó la imagen del día: realizó el famoso gesto “six-seven”, un guiño cultural claro para sus seguidores adolescentes, alentado por su pequeña audiencia.
Milei se encontraba junto a la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, y la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei cuando realizó el popular gesto con sus manos. Las dirigentes se sumaron al paso de comedia que tenía como destinatarios los niños en visita escolar.
La imagen de Milei durante este momento llamó la atención, no solo por la humorada en clave cómplice con los escolares, sino también porque ocurrió mientras existe una gran expectativa por su pronunciamiento sobre la victoria de su Lula da Silva, en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil, en las que derrotó sorpresivamente al aliado del libertario, Flavio Bolsonaro.
¿Qué significa “six-seven”? El gesto proviene de un meme – una imagen que se vuelve rápidamente viral, a la que se le adjudica una interpretación y es usada con frecuencia como un código de comunicación no verbal – y consta de mover los brazos semi flexionados, de arriba a abajo, uno en cada dirección, repetidamente y con las manos abiertas. Se acompaña con la frase “six-seven”.
Nació en Estados Unidos, durante un partido de básquet escolar, cuando un adolescente celebró una jugada gritando a una cámara la famosa frase junto con el gesto que la acompaña.
Con la velocidad de los clicks, se viralizó desde TikTok -la app más adolescente- hacia toda plataforma y más allá, primero en territorio norteamericano y luego en todo el mundo. Se volvió tendencia, un fenómeno retroalimentado con nuevos memes y hasta canciones.
Luego trascendió -entre mitos y retuiteos- que el joven del video tomó la frase de una canción de trap llamada “Doot Doot (6 7)” del rapero Skrilla, la que en ese momento se popularizó para musicalizar videos de basquetbolistas estrella de la NBA, especialmente de Lamelo Ball. Los números también coinciden con la altura del base de los Minnesota Timberwolves en la métrica propia de Estados Unidos: 6 pies y 7 pulgadas, que son 2,01 metros.
Durante los últimos meses, en Argentina -y en toda Sudamérica-, este gesto se expandió aún más con las llamadas “batallas de aura”, en las que el “six-seven” es un recurso habitual a usar. Farmear aura y el gesto de Milei son referencias al consumo adolescente que van de la mano.
¿Y el sentido del gesto? No es un saludo, ni una muletilla. Se podría traducir como “más o menos” o como un absurdo. O como nada. Es apenas una suerte de festejo. Pero sobre todo es un código de pertenencia generacional. El secreto de su viralidad está en que todos lo conocieron y lo consumieron en el mismo furor instantáneo de las redes, no en su significado. El que lo entiende, es parte.
Otra de las personalidades de gran relevancia que hizo este gesto recientemente fue el mismísimo papa León XIV. Lo hizo por primera vez en mayo pasado, mientras saludaba a un grupo de niños en el Vaticano. Ese momento también se volvió viral y dio aún más exposición al ademán que es referencia de la Generación Z.


