
Las obras en el Ecoparque de Mendoza están en su etapa final y el recorrido que tendrá cuando se realice su apertura al público ya está prácticamente terminado. Incluirá obras artísticas, un futuro teatro y espacios para que exploten privados. No tendrá animales exhibidos, como parte del cambio de paradigma planteado por el Gobierno para preservar los más de 1000 ejemplares que actualmente resguardan.
No hay plazos para una apertura formal al público general, pero el objetivo de la Dirección de Biodiversidad y Ecoparque es que sea abierto a distintos públicos de manera paulatina. Por eso es que ya se están implementando visitas guiadas para chicos de las escuelas públicas de Mendoza.
Así avanzará, con públicos específicos, hasta que se realice una apertura general, que esperan que pueda darse cerca de fin de año.
Para eso, desde la Dirección que pertenece al Ministerio de Energía y Ambiente proyectan concesiones para que los privados interesados en invertir y explotar las tres unidades de servicio presenten sus propuestas y se llame a licitación. También se ultiman algunas obras.
La ministra Jimena Latorre contó que las transformaciones en el Ecoparque “son físicas, pero también culturales, sociales, de paradigma”. Aseguró: “Lo que era un zoológico hasta hace 10 años, hoy podemos decir que es un Ecoparque, pero durante todos estos 10 años ha sido un centro de rehabilitación y restauración de fauna. Hubo derivaciones, intervinieron programas de reinserción en distintos hábitats y santuarios. El cambio de paradigma es fundamental“.
Un recorrido de 45 minutos, sin guías, con muestras y sin animales exhibidos
El recorrido está pensado como un viaje en el tiempo, respetuoso con los animales y sobre todo con el pasado zoológico del lugar. Una historia que cuenta desde los inicios y su apertura hasta el sistema actual. No tendrá guías y se implementará mediante un sendero delimitado.
No habrá muestras de animales ni jaulas. Solamente hay algunas especies que se podrán ver y que tienen la particularidad de ser autóctonas, como los zorros, maras o liebres. También hay otras especies que están en sus recintos y la idea es que haya un contacto “no invasivo”, es decir, que puedan verlos a lo lejos pero no acercarse, como los pecaríes de collar. El resto de las especies están en sus recintos, alejadas, custodiadas, para que no vuelvan a sufrir la exposición.
“No hay más animales en exposición, ni los habrá. Hay un paseo que invita a la educación y a la reflexión respecto de lo que fue un espacio de cautiverio en el que los animales estaban hacinados, sufriendo; a un espacio en el cual hay animales o individuos que pueden apreciarse y otros que se acercan de forma libre” , señaló la ministra, Jimena Latorre.
Entonces, ¿en qué consiste el paseo? El recorrido resguarda un viaje educativo que muestra desde las primeras jaulas a las novedades del Ecoparque. El camino consta de estaciones donde se puede leer cartelería educativa sobre cómo funcionaba el exzoológico y se muestran los antiguos recintos de animales.
Para ellos hay pensadas distintas modalidades de intervención. Por ejemplo, el viejo recinto donde se exponían los lobos marinos será refuncionalizado para que se instale un teatro a cielo abierto, con gradas. Ese espacio podrá ser explotado. El recinto de las jirafas también se presenta como una muestra del pasado y del respecto actual.

Otra particularidad es el trabajo que se hizo sobre la flora, que, cabe destacar, el 98% está compuesta por especies exóticas implantadas, lo que requiere un importante mantenimiento. Muchos de los árboles simplemente murieron y suponían un riesgo para el desarrollo del paseo. Lo que hicieron fue inventariarlos, erradicarlos y sobre los troncos de algunos realizaron intervenciones que ya son parte del paseo.

Todas las obras fueron realizadas por el artista Alejandro Zalazar Correa. Hay un tramo que tiene un tótem tallado sobre un árbol con una obra muy ilustrativa del objetivo del Ecoparque, cuyas especies que se van liberando y las cadenas se rompen. Hay otras especies de puma, liebre y cóndores también representadas. El artista sigue realizando obras para decorar el lugar.
Además, contaron que por cada especie exótica (Eucaliptos o Pinos de Las Canarias) erradicada plantaron tres autóctonas (Algarrobo, Cinacina). También realizaron una inversión en mejorar el sistema de riego que era ineficiente y ahora está canalizado para cubrir muchas más zonas. Son en total 46 hectáreas de Ecoparque y 42 están irrigadas.
Cabe destacar que este paseo tendrá una importante reducción de lo que era el original. Solo se utiliza el 25% del espacio. Hay senderos que están prohibidos al público al igual que otras zonas de preservación. El objetivo del Gobierno es ampliarlo en un futuro.
Finalmente, en el nuevo ingreso de calle San Francisco de Asis también hay una estructura que forma parte del paseo y será utilizada con distintos fines.
Este viernes se inauguró una muestra dedicada al cóndor andino. Se trata de un trabajo artístico, cultural y social, pero también científico porque pone en relieve el trabajo que han realizado en la preservación de la especie autóctona más emblemática. Estará abierto al público durante todo junio para los visitantes en general, en uno de los edificios que ya está en funcionamiento.

Las unidades de servicio, una oportunidad para privados
A futuro, durante el recorrido, los visitantes tendrán a disposición tres estructuras que ofrecerán servicios vinculados al objetivo cultural y educativo del Ecoparque, con muestras y demás funciones, entre ellas, gastronomía.
Para explotar hay tres espacios. El primero es la antigua recepción que tiene un importantísimo valor patrimonial porque data de la década del 40 cuando comenzó a funcionar el zoológico. Los privados que lo exploten deberán cumplir con ese requisito de preservación.
Otro está ubicado a la mitad del recorrido y responde a la antigua hostería que funcionaba hace 15 años, que supo ser un salón para eventos y que surgió originalmente como una vivienda de fin de semana para el gobernador. Tiene un estilo arquitectónico tipo alpino normando, similar al que se usó en el hotel de Villavicencio. Actualmente, allí funciona la administración. Este es uno de los espacios sujetos a refuncionalización que propuso el Ministerio el mes pasado para convocar a privados a presentar un plan de inversión. Si evalúan que es apropiado, el Ejecutivo llamará a licitación para explotarlo.

El tercer espacio para ser concesionado es uno construido últimamente en el plan de obras inicial, que tiene la particularidad de contar con un techo vivo, un espacio de terrazas al que se puede acceder y que cuenta con flora autóctona y vistas hacia algunos de los recintos donde se custodian las especies en protección. La idea del Gobierno es que estas concesiones se produzcan antes de la apertura al público.

Sobre este último punto, desde el Ejecutivo señalaron que en el marco de la gradualidad en la que trabajan actualmente, esperan que para fin de año las especies que circulan libremente y la infraestructura ya esté adaptada para poder generar esa apertura.
La ministra confirmó que no está proyectado cobrar el ingreso al público.
Los animales que están pero no serán exhibidos
El zoológico supo tener más de 3000 especímenes, lo que lo convertía en uno de los más grandes del mundo. Pero por un plan de reinserción en hábitats han quedado apenas poco más de 1000. Sobre ellos se hizo un trabajo importante para adaptar el Ecoparque al público. Muchos fueron trasladados a pie, lo que implicó un saneamiento y operativo.
El director Ignacio Haudet contó que se realizó una importante inversión en este proceso para cumplir con un objetivo central: que el incremento de los individuos inventariados no sea por natalidad. Hoy no nacen especímenes y los únicos que ingresan son mediante el programa de rescate y preservación. Hubo un proceso de vasectomización de los machos y separación de machos y hembras para cumplir con el objetivo.
Sobre los monos babuinos, por ejemplo, modificaron su recinto para ubicarlos en un viejo espacio donde estaban las jirafas (ya no hay más) que es mas amplio y moderno. Esta especie fue la que más desafíos implicó porque había agresión y reproducción en el recinto. Separaron los machos de hembras e invirtieron en ecógrafos, ortodoncia y chips identificativos para establecer una historia clínica de cada uno.
“Todo lo que se invirtió en el bienestar animal fue un esfuerzo del Estado provincial, de todos los mendocinos. El foco está puesto hoy en que esos recursos vayan enfocados al bienestar animal“, reconoció Latorre.
La ministra Latorre aseguró que la idea del nuevo Ecoparque es fomentar la educación y el conocimiento del patrimonio histórico y arquitectónico que tiene el lugar, más allá de la función que cumple en la reinserción y preservación, la cual seguirá siendo el principal fin.
Fuente: El Sol – https://www.elsol.com.ar/mendoza/ecoparque-sin-animales-exhibidos-con-recorrido-reducido-y-apertura-gradual/





