

La demencia es una afección causada por una enfermedad del cerebro que afecta a la memoria, el pensamiento y la capacidad de funcionar. Aunque no existe una cura para la demencia, factores de riesgo modificables como el tabaco, el consumo de alcohol, el aislamiento social, la inactividad física y las enfermedades no transmisibles (ENT), como la hipertensión o la diabetes, pueden representar cerca de 45 % del riesgo.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó recientemente directrices actualizadas sobre la reducción del riesgo de deterioro cognitivo y demencia, para ayudar a prevenir o retrasar su aparición. Estas nuevas directrices proponen una integración de los servicios relativos a las enfermedades no transmisibles, la salud mental y la salud cerebral. Esto, con la incorporación de conductas saludables e intervenciones, entre ellas el entrenamiento y la estimulación cognitiva o la participación en actividades sociales para adultos.
En este sentido, el Ministerio de Salud trabaja fuertemente en la atención de las personas mayores desde el Programa de Asistencia Sanitaria a Personas Mayores y en conjunto con la Dirección de Adultos Mayores y Salud Mental, de manera interdisciplinaria.
En este marco el doctor Marcelo Barcenilla, médico geriatra, expresó: «Los tres pilares de suma importancia para prevenir las demencias son, en primer lugar, la valoración clínica de cada persona para tratar y/o evitar los factores de riesgo como hipertensión, sobrepeso, obesidad, diabetes, hipotiroidismos y sedentarismo. Es decir, trabajar desde los 45 a 50 años fuertemente desde la prevención. Así también, el tratamiento y abordaje de la salud mental de este grupo etario, que es de vital importancia para tener buena calidad de vida, asistiendo con apoyo psicológico o medicación en los casos que haga falta. Y, por último, una de las cosas más importantes son las redes de contención para evitar el aislamiento social. Por ejemplo, participar en forma activa en talleres de memoria, estimulación cognitiva, gimnasia para personas mayores, haciendo hincapié en la fuerza muscular y la socialización”.
Además, Barcenilla puntualizó “En busca de mejorar la atención de esta población se está desarrollando un curso de capacitación en geriatría y gerontología, para médicos de los centros de atención primaria de la salud y consultorios externos de los hospitales, con buena respuesta de los asistentes. Se suma a la capacitación de urgencias y emergencias geriátricas en guardia, de forma virtual, bajo la plataforma Moddle del ministerio, con muy buena aceptación y más de 400 inscriptos, desde guardias del sistema público como privado como PAMI, OSEP y residentes de medicina de familia”.
Así también, el especialista declaró que Mendoza aprobó el proyecto de la Residencia de Geriatría y Gerontología, que comenzará el 1 de septiembre con una formación de cuatro años, con capacitación en internación, consultas en consultorios, guardias y en el terreno.
“Todas estas acciones contribuyen a que todos nuestros adultos y personas mayores puedan ser atendidos con gente en formación en la especialidad brindando una mejor calidad de atención”, finalizó Barcenilla.





