De cara al 2027: el plan de Alfredo Cornejo para frenar a los candidatos autónomos del radicalismo

El radicalismo mendocino enfrenta hoy un panorama complicado en lo que refiere a su ambición de continuar al frente de la provincia luego de las elecciones generales que se celebrarán el próximo año.

Se trata de un escenario electoral que ofrece por estas horas más dudas que certezas, con movimientos de los más llamativos, internas e intenciones contrapuestas entre los distintos actores del partido centenario.

Entre las certezas que sí pueden confirmarse está la intención del intendente de la Ciudad de Mendoza Ulpiano Suarez de ser gobernador de Mendoza. Este siente que es el sucesor natural de Alfredo Cornejo, aún cuando tienen diferencias sustanciales en puntuales ítems.

Uno de ellos, y el que más fricción provoca con el mandatario provincial, es su rechazo a la alianza con La Libertad Avanza. De hecho el intendente capitalino es un hombre que suele criticar la gestión del presidente Javier Milei.



No es causal su participación en la marcha universitaria o los reclamos que elevó a la ministra de Capital Humano Sandra Pettovello para que avance de forma urgente en políticas públicas que apunten a las personas en situación de calle.

Lo cierto es que Suarez es coyunturalmente uno de los cuadros políticos que mejor mide en la provincia, pero no es el único, porque el otro es su contracara. Se trata del diputado nacional Luis Petri.

Petri, quien también tiene intenciones de llegar a la Casa de Gobierno de la provincia y lo demostró en el 2023, también acumula una alta imagen positiva dentro de Mendoza. Depende de la encuesta que se mire, está por delante o por detrás del jefe comunal de la capital provincial. Están cabeza a cabeza.

Pero el ex ministro de Defensa tiene un punto a favor. En las últimas elecciones a gobernador debió enfrentar una interna contra Cornejo en la que sorprendió por el caudal de votos recibidos. En caso de volver a postularse no tendrá que dirimir una elección con el actual mandatario provincial.

Asimismo Petri cuenta con el apoyo del Gobierno Nacional que no duda en postularlo como candidato a Gobernador. Es que el diputado hoy pertenece a las filas libertarias, pero su figura se desprende del riñón del radicalismo y todo su equipo, que responde a él, pertenece al partido centenario.

El problema es que si bien ambos referentes de peso de la política mendocina tienen una buena relación con Cornejo, cuentan con una indiscutible autonomía, restandole en caso de ganar la provincia poder al hoy gobernador.

No parece casual que comiencen a instalarse nombres propios del Frente Cambia Mendoza en este escenario, que sirven para medir la intención de voto y la posibilidad de que el sucesor del actual mandatario sea un hombre de su riñón.

Entre ellos están los ministros de Educación, Tadeo Garcia Zalazar, y de Gobierno, Natalio Mema, dos hombres que responden de forma directa al Cornejo y que le otorgarían cierto control sobre el futuro Gobierno provincial.

En el caso del segundo, la semana pasada formalizó el lanzamiento de su candidatura. ¿Alguien podría creer que lo haría por cuenta propia sin el aval de las más altas autoridades del radicalismo mendocino?

Todo indica que es parte de una estrategia del propio gobernador por intentar darle peso a figuras de su entorno por encima de los dos posibles candidatos con más chances de ganar las elecciones pero con libertad de acción.




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