
La explosión de productos “naturales” (pero no siempre saludables) promocionados en redes sociales encendió las alarmas entre los médicos hepatólogos de Mendoza. Desde cápsulas de cúrcuma hasta hongos adaptógenos y mezclas para el estrés, cada vez más pacientes llegan a los consultorios con cuadros graves de hepatitis aguda asociados al consumo de suplementos adquiridos por internet.
La doctora Laura Blázquez, especialista en hepatología y trasplante hepático, integrante del staff del Hospital Central y subjefa del programa de Trasplante Hepático de esa institución, advierte que el fenómeno está creciendo de manera sostenida y que muchos consumidores desconocen los riesgos reales de estas sustancias.
“Las redes promueven lo natural como inocuo, pero esto no es así”, explica la profesional. “Las hierbas y suplementos pueden tener efectos beneficiosos, pero también pueden ser dañinos. Existe incluso un capítulo específico dentro de la hepatología para esto: se llama HILI (Herb-Induced Liver Injury), o lesión hepática inducida por hierbas”.
Según detalla, en los últimos años comenzaron a aparecer más casos de hepatitis aguda sin causa evidente donde, luego de descartar otras patologías, el foco termina puesto en preparados herbales, suplementos o mezclas promocionadas en TikTok e Instagram. “Habitualmente los pacientes llegan con ictericia y alteración de las pruebas de función hepática”, señala.
Casos graves y lista de trasplante
Para Blázquez, el crecimiento es evidente y está directamente vinculado a la difusión masiva en redes sociales, incluso por parte de algunos profesionales de la salud. “No tienen el control debido y, como son hierbas, muchas veces no están estudiadas con el mismo rigor que los medicamentos”, sostiene.

La especialista remarca que los cuadros se observan principalmente en mujeres jóvenes, aunque afectan a distintos perfiles sociales: “Son personas de entre 20 y 50 años, generalmente instruidas. No tiene que ver con una cuestión de clases sociales. Estos preparados suelen ser caros y se compran por internet”. También señala que existe un fuerte componente emocional detrás del consumo: “Hay muchas situaciones estresantes que favorecen esto. Muchas personas se sienten cansadas o agotadas y buscan una salida rápida y mágica, pero eso no existe”.
Aunque asegura que no ha tenido pacientes fallecidos por este motivo, sí reconoce situaciones extremas. “Hemos tenido casos con indicación de evaluación para trasplante hepático e ingreso en lista de espera”, revela.
Blázquez explica que se trata de una preocupación mundial entre hepatólogos: “Estamos tratando de registrar estos casos porque, mientras más evidencia exista, mejor podremos entender el problema”. La médica aclara, además, que muchas de las personas afectadas sienten rechazo hacia los medicamentos tradicionales y buscan alternativas “naturales” convencidas de que son más seguras.
Productos en la mira
Entre las sustancias que hoy generan mayor preocupación aparecen suplementos extremadamente populares en las redes sociales:
- Cúrcuma con pimienta negra: Aunque la cúrcuma es conocida por sus propiedades antiinflamatorias, Blázquez advierte que las dosis elevadas pueden resultar peligrosas. “Se ha visto alta toxicidad cuando se consume en dosis elevadas, ya sea en comprimidos, recetas magistrales o mezclas caseras”, explica. Según detalla, algunos pacientes desarrollan hepatitis aguda e incluso hepatitis autoinmune inducida: “Puede alterar el sistema inmunológico y requerir medicación de por vida”.
- Ashwagandha: Utilizada para el estrés y la ansiedad, es uno de los productos más virales del momento. “Cuando produce toxicidad genera un patrón de colestasis grave: el paciente se pone amarillo, tiene mucha picazón y se inflaman distintas partes del hígado”, explica la hepatóloga. Advierte, además, que se trata de cuadros graves que pueden requerir internación y largos períodos de recuperación.
- Melena de león: Este hongo, promocionado para mejorar la memoria y la concentración, también tiene reportes de daño hepático. “No hay casos registrados de hepatitis aguda, pero sí de enzimas hepáticas elevadas que evidencian la inflamación del hígado”, señala.
- Té verde concentrado: La especialista diferencia el consumo tradicional de la infusión de los concentrados vendidos en cápsulas. “El problema no es la infusión, sino los concentrados usados como quemadores de grasa. Pueden generar necrosis hepática aguda”, alerta.
- Reishi: Promocionado para la relajación y el bienestar espiritual, este hongo inmunoestimulante también figura entre los suplementos observados por los especialistas. “Puede generar daño hepático entre dos semanas y tres meses después de la ingesta”, explica.
Como si fuera poco, uno de los puntos que más preocupa a los médicos son los “combos”, o sea las mezclas de sustancias comercializadas como blends o preparados integrales. “Muchas veces no sabemos realmente qué contienen; esto es lo más peligroso”, afirma Blázquez. “Nos ha pasado que llegan pacientes internados con envases de preparados que no sabemos qué contienen”.
Suplementos de gimnasio y más…
La problemática no es completamente nueva. La médica recuerda que años atrás hubo numerosos casos vinculados a suplementos para adelgazar y quemadores de grasa. “La Garcinia y la kava tuvieron muchísima hepatotoxicidad. En la Garcinia, uno de cada cinco casos progresaba a fallo hepático con necesidad de trasplante o muerte”, señala.
En cambio, aclara que productos como las proteínas o la creatina no son necesariamente peligrosos, aunque insiste en que deben consumirse bajo control médico: “La creatina, por ejemplo, puede afectar los riñones si no está controlada”.
La médica también advierte sobre otras prácticas impulsadas desde internet sin respaldo científico. “El dióxido de cloro surgió durante la pandemia como un invento de las redes sociales sin fundamento científico. Se han registrado casos de falla multiorgánica e insuficiencia renal aguda”, sostiene.
Respecto al consumo de agua de mar, explica que “tiene un altísimo contenido de sodio y puede generar complicaciones en pacientes hipertensos o con enfermedades renales y hepáticas”.
Lo saludable sigue siendo lo clásico. Para Blázquez, detrás de este fenómeno existe una idea peligrosa: creer que una cápsula puede reemplazar los hábitos saludables. “La inmediatez y la idea de que lo natural es inocuo generan mucho de esto”, concluye. “Hacer ejercicio y sostener una alimentación saludable es mucho más difícil que tomar una pastilla o una hierba”.




