

La contundencia de la victoria de Irlanda, dejó al equipo argentino desnudo. Como si el Trébol se hubiese empecinado en herir a un equipo que en 2026 todavía no logró hacer pie, o al menos estar a la altura de la producción de 2025 cuando, entre otras virtudes tenía la capacidad de dar vuelta un partido mal barajado.
En la conferencia de prensa, el entrenador Felipe Contepomi fue acompañado por Pablo Matera, capitán “en ejercicio” cuando no está Julián Montoya o, como en Dublin, cuando el hooker debió dejar la cancha por el protocolo de conmoción cerebral. Allí, frente al micrófono, ambos desgranaron el papel que tuvo el equipo con simpleza. Ninguno esquivó el bulto.
Los Pumas cedieron 14 penales: siete en cada lado del campo. Así las cosas, Matera fue quien más tackles registró en el partido y esa acción individual no tuvo un reflejo en lo colectivo. Tuvieron una mayor efectividad en los rucks, pero nada pareció alcanzar. ¿Por qué? quiso saber Clarín.
“Me cuesta por ahí hacer un análisis de lo que fue el partido. Ahora en caliente tengo dos jugadas (propias) en la cabeza: un tackle errado en la punta contra el 14 que pisa para adentro y un maul de haber pegado un espacio más afuera. Es lo único que puedo pensar, pero si querés un análisis rápido del partido, cada uno de los que jugó en algún momento falló, y contra un equipo sólido como Irlanda, es difícil”, disparó.
El análisis de Matera no solo se centró en sus acciones, sino también en las individualidades de sus compañeros. Esas fallas, atentaron contra el funcionamiento colectivo. Parte de la cohesión que reclama Felipe Contepomi para su equipo.
“Cuando todos fallamos una o dos veces en el partido y vas acumulando esas cosas, se complica. Me parece que es la solidez y la consistencia personal de cada uno durante los 80 minutos lo que hace que por ahí el resultado parezca que es un partido en el que no competiste, pero son esos pequeños errores de cada uno que, cuando los sumás a todos, son 30 puntos (en contra)”, graficó.
A su lado, Contepomi elogió el análisis. Pero también le ofreció a este diario, no un análisis, sino lo que vio de sus dirigidos, aunque terminó detallando aspectos que usualmente prefiere madurar con una visualización del partido en la pantalla.
“Primero, vi un equipo con muchas ganas, mucho espíritu combativo, pero obviamente sin cohesión y con mucho error individual, que eso es parte de lo que tenemos que seguir trabajando y mejorando, porque cuando venís a jugar contra uno de los tres mejores equipos del mundo, como es Irlanda en los últimos 10 años… Si no tenés el detalle, la cohesión y el esfuerzo, no es suficiente, más cuando pasás defendiendo demasiado tiempo”, remarcó.
Aunque sí remarcó errores, sin puntualizar a los jugadores, no habló en desmedro de sus dirigidos. Incluso consideró aclararlo, destacando un aspecto positivo, invisible en un compacto del partido.
“Hay que aclarar que no es un tema de actitud o de esfuerzo, porque me saco el sombrero por lo que hacen los chicos, pero si querés competir contra los mejores, tenés que aspirar a esa excelencia de minimizar errores no forzados”, distinguió.
En su análisis, Contepomi fue más allá: no le restó mérito a Irlanda, a quien distinguió como a “uno de los mejores equipos de los últimos 10 años” y sobre el que tiene una realidad distinta a la de Los Pumas en cuanto a la cantidad de competencias anuales.
“En el partido ves las estructuras, la forma, la claridad y la intensidad con la que juega Irlanda y sabes que eso es lo que vienen a hacer. El tema es cómo los parás. Obviamente tratas de no darles la pelota, pero la tuvieron lo suficiente y cada vez que nosotros la tuvimos cometimos errores y les devolvimos la iniciativa”, resumió.


