A veces, los objetos cotidianos que van a la basura pueden convertirse en tus aliados para el orden doméstico. Entre ellos los pequeños frascos plásticos donde vienen los palillos de dientes o escarbadientes. Son rígidos, duraderos, transparentes y cuentan con tapas que cierran muy bien.
Para transformar estos envases no hace falta experiencia en manualidades, solo frasquitos plásticos de palillos (limpios y secos), alcohol y algodón (para retirar restos de adhesivo o pegatinas), tijera o cúter, pintura en acrílico, aerosol o cinta velada (washi tape) para decorar, marcador indeleble o etiquetas de papel y pistola de silicona caliente (opcional, si querés pegar varios recipientes entre sí).
3 ideas creativas y útiles para darles una segunda vida
La primera es convertirlo en un kit de costura de emergencia para la cartera, indispensable para salir de apuros en viajes o el trabajo.
Para hacerlo tenés que enhebrar un par de agujas y enrollar pequeños tramos de hilo de distintos colores (negro, blanco, azul) alrededor de un trozo de cartón fino. Luego, meté las agujas, el hilo, dos botones neutros y un par de alfileres de gancho dentro del tubo. Al ser rígido, evitás que las agujas pinchen la tela de tu bolso.

Otra idea práctica y creativa es crear un minipastillero diario o de viaje. A veces, guardar blisters enteros de aspirinas o remedios diarios ocupa espacio innecesario.
En este caso, el primer paso es desinfectar bien el interior del envase con alcohol. Después, colocá las tomas del día o del fin de semana. Si el frasco es transparente, podés pegarle una etiqueta en el frente con el nombre del remedio o los horarios de toma para no olvidarlas.
El frasco de los palillos también puede ser clave para la organización de tu escritorio, ya que podés convertirlo en un guardaganchos. Los clips, chinches, alfileres y broches de papelería suelen desparramarse por los cajones, pero esta idea promete poner todo en orden.
Solo tenés que usar el tubo para guardar los clips y pegar un pedacito de esponja o tela rellena de algodón en la parte superior de la tapa para usarlo además como alfiletero exterior.



