
Con el inicio de septiembre, la elección de plantas aromáticas revitaliza el jardín, aportando color y perfume a los espacios exteriores.
Con el inicio de septiembre se abre la etapa ideal para revitalizar el jardín e incorporar plantas que llenen de color y perfume los espacios exteriores durante los meses cálidos. Existen cuatro variedades aromáticas muy buscadas que transforman el entorno.
Flores para el jardín
Una de ellas es el jazmín. Con flores blancas de fragancia intensa requiere abundante luz solar, riegos moderados y una guía o estructura si se opta por la variedad trepadora.
La segunda opción es la lavanda que aporta vistosas espigas violetas y un aroma característico. Además, prospera en sectores a pleno sol con sustratos bien drenados, ya que tolera mal la acumulación de humedad y requiere poca agua una vez asentada.
La tercera recomendada es la trepadora de perfume dulce, resulta perfecta para vestir cercos, paredes o pérgolas. Exige varias horas de sol directo, un soporte resistente y podas regulares para guiar su expansión.
Por último, la gardenia (Jazmín del Cabo) es una planta que se destaca por sus grandes flores de olor profundo. Prefiere rincones muy iluminados pero a salvo del sol directo más agresivo, además de un riego constante que mantenga la humedad sin saturar la tierra.
Cómo potenciar la floración
En primer lugar, se aconseja enriquecer la tierra y verificar que el drenaje sea eficiente antes de la plantación. Asimismo, hay que respetar los requerimientos de sol o sombra de cada variedad.
Los expertos recomiendan mantener la humedad justa evitando los encharcamientos y retirar hojas secas y revisar el follaje con frecuencia para prevenir plagas a tiempo.




