
El Gran Premio de Países Bajos de la Fórmula 1 dio un giro inesperado y frustrante para Franco Colapinto. El pilarense, al volante del Alpine con especificación anterior, había protagonizado una largada fantástica desde el 14° cajón de la parrilla: aprovechando su habilidad y el caos inicial —que incluyó un fuerte despiste y abandono de Max Verstappen, además de un trompo de Gabriel Bortoleto—, logró escalar hasta la décima posición, metiéndose de lleno en la pelea por los puntos.
No obstante, la alegría duró poco. Durante la pausa obligada por la bandera roja provocada por el choque del ídolo local, la dirección de carrera informó que Colapinto (junto al piloto de Racing Bulls, Arvid Lindblad) quedaba bajo investigación por una supuesta infracción cometida bajo régimen de bandera amarilla.




