
En el marco del Día Mundial del Ambiente, la ministra de Energía y Ambiente, Jimena Latorre, junto con el director de Biodiversidad y Ecoparque, Ignacio Haudet, participaron de una recorrida por el Ecoparque de Mendoza junto a integrantes de la Red Mendoza Sostenible, representantes de organizaciones de la sociedad civil y prensa local.
La actividad incluyó la inauguración de la muestra itinerante del Programa de Conservación Cóndor Andino (PCCA), una propuesta científica, cultural y educativa que busca difundir el trabajo realizado para proteger a una de las especies más emblemáticas de la cordillera y concientizar sobre la importancia de conservar los ecosistemas donde habita.
“Durante todo el mes de junio vamos a tener una muestra dedicada al cóndor andino, nuestro guardián de los Andes, una especie autóctona tan emblemática para la provincia de Mendoza y para toda la cordillera. Quiero invitar a la población mendocina a visitarla porque es una propuesta científica, artística, cultural y social”, expresó Latorre.
Mendoza integra una red de trabajo articulada junto al Programa de Conservación Cóndor Andino, el Programa de Santuarios del Cóndor para la Conservación de la Naturaleza (SCCN), Fundación Cullunche, SOS Acción Salvaje, Ecoparque Buenos Aires, Reserva Natural Villavicencio y Natura Argentina. Las acciones conjuntas incluyen monitoreos permanentes, rescates, rehabilitación de ejemplares, campañas educativas y censos simultáneos orientados a fortalecer la conservación de la especie.
Una exposición que combina ciencia, arte y educación ambiental
La muestra reúne más de 50 fotografías de gran formato que documentan distintas etapas del trabajo de conservación, desde la incubación artificial de huevos y la crianza de pichones hasta el rescate, rehabilitación, liberación y monitoreo satelital de ejemplares.
También incluye obras originales de artistas como ANKA, Ciruelo y Gusti, proyecciones audiovisuales, material interactivo y educativo, además de elementos utilizados por los equipos de conservación, entre ellos huevos de cóndor, plumas, títeres empleados en la crianza de pichones, equipos de radiotelemetría y publicaciones científicas.
La exposición presenta además los principales resultados alcanzados por el Programa de Conservación Cóndor Andino desde 1991: más de 80 pichones criados, más de 400 cóndores rescatados y 232 ejemplares reintroducidos en distintos puntos de Sudamérica, contribuyendo a la recuperación de poblaciones que habían desaparecido en algunas regiones de la Patagonia.
La exposición podrá visitarse durante junio en uno de los edificios ya habilitados del Ecoparque. En paralelo, las autoridades explicaron que la incorporación de visitantes a los recorridos del predio continuará desarrollándose de manera gradual, mediante actividades guiadas y grupos controlados, con el objetivo de resguardar el bienestar de los
animales que permanecen bajo cuidado profesional.
Un recorrido para mostrar el trabajo y la transformación del Ecoparque
La jornada también permitió recorrer distintos sectores del Ecoparque y conocer los avances del proceso de transformación iniciado hace una década, cuando comenzó la reconversión del antiguo zoológico en un espacio orientado al bienestar animal, la conservación de la biodiversidad, la educación ambiental y la investigación científica.
“Las transformaciones son físicas, pero también son culturales, sociales y de paradigma. Lo que era un zoológico hasta hace diez años hoy podemos decir que es un ecoparque, pero durante todo este tiempo ha sido un centro de rehabilitación y restauración de fauna”, señaló la ministra.
Latorre destacó que el cambio más importante fue abandonar el modelo basado en la exhibición de animales para avanzar hacia una mirada centrada en la conservación y el respeto por la fauna.
“El cambio de paradigma fundamental es que no hay más animales en exposición ni los habrá. Hay un paseo que invita a la educación y a la reflexión respecto de lo que fue un espacio de cautiverio y de lo que hoy es un espacio dedicado al bienestar animal, la conservación y la educación ambiental”, afirmó.
La ministra también puso en valor el trabajo realizado por los equipos técnicos y profesionales que sostuvieron el funcionamiento del Ecoparque durante todos estos años.
“Acá hay mucho más que una obra arquitectónica. Hay capital humano puesto al servicio de la preservación de la biodiversidad. Son profesionales y empleados mendocinos que han hecho de esto una realidad y que han desarrollado técnicas innovadoras reconocidas a nivel nacional”, sostuvo.
Asimismo, destacó la integración de la Dirección de Recursos Naturales Renovables con la Dirección de Biodiversidad y Ecoparque, lo que permitió fortalecer el trabajo de rescate, rehabilitación y reinserción de animales provenientes del tráfico ilegal.
“Este espacio es un espacio de educación, de formación científica y también de preservación. Se trata de poder devolver a la naturaleza aquellos individuos que hemos afectado como sociedad y, cuando eso no es posible, brindarles el cuidado y la reparación que necesitan”, señaló.
Latorre explicó que el objetivo es que los mendocinos puedan volver a disfrutar progresivamente de los espacios de paseo habilitados, aunque remarcó que el proceso debe desarrollarse de manera paulatina para respetar la adaptación de los animales y preservar los sectores destinados exclusivamente a su bienestar y rehabilitación.
En ese sentido, indicó que las primeras experiencias se realizan con grupos controlados y visitas guiadas, mientras que determinadas áreas continuarán restringidas de forma permanente por estar dedicadas al cuidado animal.
Bienestar animal y educaciòn ambiental
Por su parte, Haudet explicó que actualmente el Ecoparque alberga una población cercana a los 1.050 animales, cifra que fluctúa debido al ingreso de ejemplares provenientes de rescates, decomisos y procedimientos judiciales.
“Hoy no existen altas por natalidad. Hemos trabajado durante años en distintas estrategias de control poblacional, principalmente mediante vasectomías de machos, separación de ejemplares y programas de derivación”, explicó.
El director indicó además que el predio ocupa 46 hectáreas, de las cuales 42 se encuentran actualmente irrigadas. Entre el 25% y el 30% de la superficie continúa destinada exclusivamente al bienestar y cuidado animal, en sectores restringidos al acceso público.
También destacó los trabajos de restauración ecológica y reforestación que se desarrollan junto a distintas organizaciones para recuperar áreas degradadas y convertirlas en espacios educativos.
“Estamos trabajando para que estos sectores funcionen como aulas a cielo abierto, donde las personas puedan conocer distintas técnicas de restauración ambiental y comprender mejor los procesos de conservación que se desarrollan en el Ecoparque”, explicó.
Finalmente, las autoridades coincidieron en que la muestra dedicada al cóndor andino representa una síntesis de los principales objetivos que hoy orientan el trabajo del Ecoparque: la conservación de la biodiversidad, la educación ambiental, la investigación científica y el compromiso de la sociedad con la protección del patrimonio natural de Mendoza.
























