
El Fondo Monetario Internacional recomendó al Gobierno argentino ampliar la cantidad de trabajadores alcanzados por el Impuesto a las Ganancias, con el objetivo de que al menos el 20% de los empleados formales tribute el gravamen. La propuesta implicaría duplicar la cantidad actual de contribuyentes, aunque desde la Casa Rosada descartaron de plano avanzar en esa dirección.
Actualmente, alrededor de 1.050.000 personas entre asalariados y jubilados pagan Ganancias. Según el FMI, la cifra debería acercarse a los 2 millones para recuperar niveles similares a los de 2019 y mejorar la recaudación tributaria.
La recomendación figura en el informe “Argentina: Selected Issues”, elaborado por técnicos del organismo en el marco de la segunda revisión del acuerdo con el país. Allí, el FMI sostiene que la base actual de contribuyentes es demasiado baja y que el impuesto representa apenas el 1,8% del PBI, por debajo de otros países de la región y de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico.
Sin embargo, el Gobierno nacional rechazó rápidamente la sugerencia. “No está en la ideología del Presidente subir impuestos, al contrario, nos dedicamos a bajarlos”, aseguraron fuentes oficiales consultadas por Infobae.
El debate por Ganancias y la reforma fiscal
El esquema del Impuesto a las Ganancias cambió varias veces en los últimos años. En 2023, la reforma impulsada por Sergio Massa elevó el mínimo no imponible y dejó alcanzados a menos del 1% de los trabajadores formales.
Luego, con la aprobación de la Ley Bases durante 2024, el Gobierno de Javier Milei eliminó ese sistema y fijó un nuevo umbral de $1.800.000 brutos mensuales. Eso provocó que miles de trabajadores volvieran a tributar el impuesto.
Actualmente pagan Ganancias los empleados con salarios netos superiores a $2.490.038 y jubilados que cobran más de $3.145.393. Aun así, el FMI considera que el piso sigue siendo elevado y plantea reducirlo para ampliar la base tributaria.
El organismo sostiene que esa modificación permitiría recaudar unos 0,4 puntos adicionales del PBI y serviría para reemplazar impuestos considerados “distorsivos”, como las retenciones, el impuesto al cheque y los ingresos brutos provinciales.
El debate forma parte de una reforma tributaria integral comprometida por el Gobierno ante el FMI para fines de 2026. Sin embargo, desde el oficialismo aclararon que no incluirá una baja del mínimo de Ganancias ni cambios restrictivos en el Monotributo, otro de los puntos cuestionados por el organismo internacional.
Para el Ejecutivo, ampliar la base de Ganancias equivaldría a aumentar impuestos, algo que consideran incompatible con la política económica impulsada por Javier Milei.





