
Cinco de cada diez mendocinos consideran que la estabilidad económica es el principal factor de unidad social, aún más que la posibilidad de subsanar la grieta política y cultural. Una mirada pragmática, vinculada a la crisis de supervivencia, que se percibe mucho más en los jóvenes, alejados de las cuestiones identitarias y socioculturales que nos hacen pensar distinto.
El dato se desprende de un estudio que llevó a cabo este mes la consultora Demokratía, que analizó los sentimientos patriotas de más de 700 personas del Gran Mendoza encuestadas en la previa al 25 de Mayo.
El 53% de las personas consultadas consideran que la estabilidad económica es el principal factor para lograr la unión nacional, por encima de la superación de la grieta que votó el 29%.
Lejos quedan otras alternativas como alcanzar un federalismo real, el respeto por la ley, la educación y valores, el desarrollo social, los proyectos de país a largo plazo y la revaloración de la identidad patria.
Otro detalle relevante de la encuesta es que una porción muy mínima (0.8%) del total de los encuestados consideró que “es imposible“ alcanzar la unidad nacional, lo que demuestra una esperanza por solucionar las divisiones sociales. Esperanza que se advierte menos en la población más joven de entre 16 y 30 años.
A propósito de este segmento, son quienes consideran que la situación económica es más relevante, junto con los que están comprendidos entre los 45 y los 55 años. Para los más jóvenes la resolución de la grieta es menos importante (18%), lo que puede explicar el crecimiento de la opción “es imposible” (6%).
La estabilidad macroeconómica es el principal factor dentro de la población económicamente activa. Sin embargo, para los mayores de 65 años encuestados, lo más importante es superar la grieta.
¿Qué es ser argentino? Una explicación del patriotismo
Para la mayoría de los mendocinos encuestados, el talento y la creatividad es lo que nos hace ser quiénes somos. Es el valor positivo que más se resalta (38%) por delante de la solidaridad con el prójimo (29%), la pasión por las tradiciones y la cultura (10%) y la calidez en los vínculos afectivos (10%). Los más jóvenes sostienen esta valoración sumando la capacidad de resiliencia y adaptabilidad ante la crisis, mientras que los más grandes creen que la solidaridad argentina está por encima.
El amor por la tierra en la que nacimos se demuestra de distintas maneras pero no todos la consideran como la más importante. A niveles generales, el principal acto de patriotismo es participar activamente en instituciones civiles o políticas (33%), seguido de respetar y cuidar los símbolos patrios (23%).
Una mirada llamativa que enaltece valores culturales, identitarios y políticos que exceden la lógica económica-legal que rigió en las respuestas sobre lo que nos aleja. Por ejemplo, respetar las normas de convivencia sumó el 7% y cumplir con las leyes o pagar impuestos solo un 2%.
Eso sí, nuevamente la lógica económica se ve mucho más presente en los jóvenes. El 31% votó que trabajar con ética es el principal valor patriota por encima de todo el resto. A más avanzada edad, la participación política y los símbolos patrios crecieron en importancia.



