Tensión total entre la Casa Rosada y la Iglesia tras el acercamiento del mendocino Marcelo Colombo al PJ

El escenario político nacional se vio sacudido por una imagen que el oficialismo interpretó como una declaración de principios: el encuentro entre el titular de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), monseñor Marcelo Colombo, con intendentes del Partido Justicialista y referentes de la CGT.

En la Casa Rosada, la respuesta no se hizo esperar, manifestando una desconfianza absoluta hacia las autoridades eclesiásticas. “Por algo Javier Milei no recibe a los miembros de la Iglesia Católica, siempre jugaron con el peronismo”, dispararon desde el entorno presidencial, según la agencia NA, para justificar la falta de diálogo con la institución.

La reunión, celebrada en la sede de la CEA en el barrio de Retiro, marcó un hito en la gestión de Colombo, quien hasta ahora había mantenido un perfil más reservado respecto a sus contactos políticos. Sin embargo, en esta ocasión, el también arzobispo de Mendoza decidió hacer público el cónclave donde se analizó el deterioro social en el conurbano bonaerense.

Desde Balcarce 50, acusaron a la cúpula eclesiástica de aliarse con sectores que, según su visión, “juegan a que haya cada más pobres, juegan al pobrismo”, sellando así una ruptura que parece no tener retorno.



Marcelo Colombo

La critica a Milei donde participó Marcelo Colombo

Durante el encuentro, los dirigentes territoriales y sindicales describieron un panorama “sombrío” marcado por el aumento en la demanda de alimentos en los barrios populares. Colombo se hizo eco de esta realidad y advirtió sobre el cambio en el perfil de quienes acuden por asistencia básica.

“Muchos que son pobres hoy, hace unos meses o años nos ayudaban en Cáritas. Nos aflige mucho también que se incrementó la cantidad de gente de clase media y baja que viene a pedir”, señaló el prelado, contradiciendo los indicadores oficiales sobre la contención de la pobreza.

Ante la lluvia de críticas subterráneas que lo señalan como un actor partidario, Colombo intentó desmarcarse de la confrontación directa, aunque reafirmó su compromiso con los sectores vulnerables. “Puede pasar que en algunos sectores de la dirigencia crean que la Iglesia es una oposición política y la verdad es que no lo somos. Tratamos de aportar una mirada ahí donde nuestra gente más pobre queda invisibilizada”, sentenció para explicar la naturaleza de sus reuniones con la oposición y las centrales obreras.

Respecto a la inexistente relación con el jefe de Estado, el titular de la CEA aclaró que no ha tenido contacto con Javier Milei desde que asumió la presidencia de la Conferencia, aunque manifestó su disposición para un eventual encuentro institucional. “Estamos abiertos a todos, máxime que él es el Presidente de la Nación”, indicó, subrayando que su intención es trasladar las preocupaciones de la Iglesia sobre temas sensibles como la discapacidad, los jubilados y la situación en los barrios populares, materias que considera prioritarias en el actual contexto de gestión.

La distancia entre el Gobierno y la Iglesia se agudiza en un momento clave, mientras crecen las versiones sobre una posible visita del papa León XIV a la Argentina en noviembre. Este evento requeriría una coordinación estrecha entre el Ejecutivo y la institución que encabeza Colombo, algo que hoy parece remoto dada la acusación oficial de que la Iglesia ha comenzado a jugar “políticamente”.


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