
La mendocina Pamela Pombo denunció al exrugbier de Los Pumas, Patricio Albacete por violencia de género. La noticia generó repercusión nacional y Johanna Villafañe, quien supo compartir escenarios y televisión haciéndose pasar como su hermana, reaccionó ante el hecho, revelando que la relación entre ambas quedó en tensión.
En su momento, Villafañe escribió un comentario en una publicación referida a esa denuncia, que la tenía a Pombo detallando lo que vivió ante el programa Salvese quien Pueda de América.
“La vida te devuelve lo que das. ¿Te acordás, Pame, cuando yo sufría violencia de género y vos subías al departamento de mi ex sin mi consentimiento para que me golpee? ¿Te acordás el daño que ocasionaste con tus comentarios agresivos hacia mi familia. En un momento tan difícil como la pérdida de mi hermanito?“, había escrito.
Pero luego borró el comentario.

Este martes, en diálogo con Moria Casán, Villafañe admitió que el mensaje que escribió y que luego borró fue fruto de un “impulso” porque al enterarse de la situación que atravesó Pombo no pudo evitar revivir esos episodios dolorosos.
“Primero sentí dolor y angustia, porque no le deseo esta situación a nadie. Pero también me removió recuerdos muy profundos, memorias que estaban ahí, latentes. Desde el impulso, me salió decirle: ‘Mirá qué loco, Pame, las vueltas de la vida, que hoy vos estás en esa situación’”, relató.
En La Mañana con Moria (El Trece), contó: “Nos vinimos de Mendoza, ambas con un sueño, queriendo radicarnos acá y empezar a trabajar en el ambiente artístico. Vivíamos juntas, cada una tenía su dormitorio. Yo la consideraba familia, más allá de que no somos hermanas biológicas“.
En la misma entrevista contó acerca de su relación con quien luego sería su agresor. “Empecé una relación con él. Al principio todo bien, pero después empezaron los celos, el control, la violencia. Pamela era testigo de lo que yo vivía“, aseguró. Según su testigo, Pamela presenció episodios de maltrato verbal y físico y hasta permitió que su agresor subiera al departamento que compartían y hasta lo defendió. “Ella escuchaba cómo yo me defendía. Él me agarraba y me llevaba al dormitorio. Yo era chica, tenía 20 años, estaba vulnerable. Pamela era mi persona de confianza, pero en ese momento me sentí sola“, relató.
Según declaró, la experiencia dejó una herida que no sanó. “Ella vio el maltrato físico y psicológico, pero no pude contar con ella para que diera su testimonio a mi favor. Se puso del lado del agresor“, recordó. Hasta mencionó un móvil en el que ratificó esa posición.
Finalmente, sobre los motivos por los cuales considera que Pamela Pombo podría haber tomado esa posición, Villafañe aseguró que “quizás quería despegarse, que yo me fuera del departamento, que ella siguiera trabajando sola con su apellido. Capaz que le vino bárbaro el golpe para largarse sola.
Finalmente, Villafañe pudo hacer la denuncia acompañada por su madre y recuerda el apoyo que no tuvo de su excompañera. “Pamela no me eligió, no me apoyó ni me acompañó. Sentía miedo de denunciar porque estaba amenazada y controlada, no solo por el golpe, sino por el control sobre mis vínculos y mi vida“, detalló.



