El sector de la construcción en el sur mendocino enfrenta una crisis por la parálisis de la obra pública y privada

La industria de la construcción en el sur de Mendoza atravesó un periodo de fuerte retracción económica que afectó tanto los niveles de empleo como la inversión productiva en la región. F

Fernando Sombra, ingeniero civil y presidente de la Específica de la Construcción de la Cámara de Comercio de San Rafael, describió un escenario crítico caracterizado por la paralización total de la obra pública nacional y un desarrollo privado que funcionó al mínimo de su capacidad operativa durante los últimos meses.

El dirigente gremial sostuvo en una entrevista con Diario de San Rafael que la combinación de una inflación persistente y la ausencia de mecanismos de financiamiento genuinos generó un clima de incertidumbre que frenó las decisiones de inversión a largo plazo. Según explicó Sombra, esta situación no fue aislada, sino que se alineó con la crisis que golpeó al sector en todo el país, traduciéndose en una caída drástica de la actividad y un aumento constante en los costos de los insumos básicos para edificar.

La crisis impactó de manera directa en el mercado laboral local, donde las empresas se vieron obligadas a reducir sus estructuras mínimas para subsistir. Esta contracción derivó en una pérdida masiva de puestos de trabajo, afectando la cadena de valor de una actividad que tradicionalmente funcionó como el principal motor de la economía regional por su capacidad de generar empleo indirecto y dinamizar el consumo en otros rubros.



Uno de los puntos más alarmantes señalados por el referente fue la migración de mano de obra calificada hacia zonas con mayor desarrollo extractivo, como los yacimientos de Vaca Muerta en Neuquén o los proyectos mineros en el norte del país. Sombra manifestó su preocupación por la fuga de operarios especializados y profesionales técnicos, un fenómeno que dificultó la disponibilidad de personal capacitado para cuando se produzca una eventual reactivación de las obras en San Rafael.

Respecto a las variables financieras, el ingeniero analizó que, a pesar de la estabilidad que mostró el valor del dólar, el costo del metro cuadrado continuó siendo inaccesible para la clase media y las pequeñas empresas. La falta de créditos hipotecarios razonables y la elevada presión impositiva fueron señaladas como los principales obstáculos que impidieron que la construcción recupere su rol estratégico en la planificación urbana y el desarrollo inmobiliario.

Finalmente, el representante del sector subrayó la necesidad de establecer reglas claras y generar confianza para fomentar el retorno de los capitales a la actividad. Aunque el panorama actual se presentó complejo, Sombra remarcó que la construcción posee una capacidad de reacción inmediata ante estímulos económicos, por lo que depositó sus expectativas en una futura estabilidad que permita recuperar los niveles de producción y frenar el éxodo de los talentos locales.


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