
Los docentes realizarán hoy un paro nacional, en reclamo contra el ajuste en educación, la caída de los salarios y por mejoras en las condiciones de trabajo. La medida, el día después del discurso de Javier Milei de apertura de sesiones ordinarias, es una muestra del nivel de conflictividad social que el Gobierno enfrenta desde que arrancó el año, luego de los despidos en FATE y la medida de fuerza de la CGT, que ponen a prueba al Gobierno en lo que se prevé como un año cargado de reclamos, derivados de la crisis económica que afrontan varios sectores sociales.
Para la misma jornada, el Gobierno (a través del Ministerio de Capital Humano) convocó a una reunión con los gremios docentes, luego del intento de frenar el paro, un pedido que no recaló en los gremios. Varios de ellos dirán presentes para tratar de destrabar el conflicto salarial, que suma presión por la reciente aprobación de la reforma laboral y la posible llegada del proyecto de reforma educativa de Milei, denominado «ley de Libertad Educativa», lo que pone en estado de alerta a docentes y no docentes por los cambios que plantea.
La medida de fuerza convocada por CTERA, UDA, CEA, Sadop y Amet afectará el inicio del ciclo lectivo en varias provincias que tendrán el comienzo de sus actividades, entre ellas Buenos Aires, mientras que en CABA se dará el inicio de actividades en el nivel secundario. Los sindicatos denuncian la falta de avances en la convocatoria a la paritaria nacional docente y reclaman por la recomposición de salarios, en una situación económica que complica a los sectores medios y bajos.
En un comunicado conjunto, los representantes sindicales aseguraron que “los docentes de la CGT venimos reclamando respuestas concretas hacia el sector docente, pero no las encontramos”, y subrayaron que la huelga es una reacción “en defensa de los derechos laborales y salariales”.



