
Un ambientalista identificado como Federico Soria, y que fue citado por la Justicia a una audiencia en el Primer Juzgado Penal Colegiado, quedó detenido por los incidentes que se originaron en Uspallata durante la presentación de una oficina minera en la zona.
Soria, que llegó horas atrás al Polo Judicial para declarar en la audiencia para definir la situación de Mauricio Cornejo, quedó tras las rejas por pedido del fiscal Juan Manuel Sánchez.
El tema, como era de esperarse, elevó la tensión entre los ambientalistas que se oponen a las detenciones de Cornejo y de Soria, y que vienen manifestándose en contra de diferentes proyectos mineros en la zona, especialmente de San Jorge.
Desde la Asamblea Popular por el Agua no dudaron en apuntarle a Sánchez por “la persecución arbitraria e ilegal a miembros de la Asamblea de Vecinos Autoconvocados de Uspallata”.
Y remarcaron que expusieron “más de 40 elementos de prueba que indican que tanto Federico Soria como Mauricio Cornejo nada tienen que ver con el ‘Mostro’ Gonzalez, que por un problema personal aprovechó la manifestación para iniciar un incendio, convenientemente difundido para la desinformación general. Se demostró que ni Soria ni Cornejo tuvieron participación en ningún hecho de violencia, y además se demostró por expedientes, videos y documentos, además de testimonios, que la violencia tuvo su origen en una patota de la UOCRA, que fué trasladada a la localidad de Uspallata para simular apoyo a la minería e infundir temor a los vecinos de Uspallata , y que esa patota atacó al militante Flavio Gonzalez, hecho que ha sido cuidadosamente ocultado a la opinión pública y que no quieren investigar”, añadieron.