
Nito Mestre pisa fuerte otra vez en suelo mendocino. Tras una intensa gira de dos semanas por México y una previa parada en San Rafael, el músico se alista para presentarse este sábado 7 en el Teatro Plaza. Lejos de ser un recital convencional, el artista define su propuesta como un “evento” donde la música dialoga constantemente con la memoria afectiva y el presente creativo.
Un show que es mucho más que un concierto
Nito, ¿cómo estás? Qué alegría tenerte de nuevo por Mendoza.
¡Muy contento! Es una alegría volver después de un buen tiempo al Teatro Plaza, un lugar que ya conozco y donde por suerte siempre tengo un gran feedback con el público. Voy con mi banda para hacer lo que yo llamo un evento, porque no es solamente un show tocando canciones. Hay historias contadas respecto a cómo se grabaron los temas, anécdotas de mi vida musical, momentos buenos y otros no tanto. Todo con una dosis de humor y un intercambio muy particular que se da con la gente.
¿Qué vamos a encontrar en el repertorio?
Habrá muchos clásicos de otras épocas, algunos temas que por ahí no he tocado antes allá en Mendoza, y uno o dos temas nuevos, nada más. No soy de atosigar con material inédito, pero sí me gusta mostrar algo de lo que estamos haciendo ahora. El show es muy variado: pasa de lo más íntimo y chiquito hasta momentos más fuertes para cantar todos juntos, o pasajes de silencio absoluto para escuchar. Lo disfruto muchísimo.
Hablando de material nuevo, ¿estás trabajando en grabaciones para el cierre de año y el 2027?
Sí, estoy haciendo varias cosas en paralelo. Algunas propias y otras que surgieron casi de casualidad. Hace muy poco salió un streaming en Uruguay donde tocamos cuatro temas juntos con una banda que armamos hace un par de meses. Por otro lado, empecé a grabar dos demos con Sebastián John -el socio de Cachorro López-, que está produciendo esos temas. Me falta grabar uno que voy a estrenar ahora en Mendoza y del que por ahora solo tengo el demo. También estoy trabajando en otro tema junto a Joaco Burgos: le mandé una maqueta y me dijo que era una de las canciones más lindas que había escuchado últimamente, así que la parte de composición y grabación viene con mucha energía.
El fenómeno generacional: del vinilo al streaming
Se ve cada vez más un recambio generacional en tus conciertos. Van los padres, los hijos e incluso nietos. ¿Cómo vivís este puente con los más jóvenes, sobre todo a raíz de tus colaboraciones con artistas como Joaco Burgos, Milo J o Yami Safdie?
Me llamó mucho la atención, sobre todo en este último año, la cantidad de chicos jóvenes que se acercan. En México, un chico de 23 años me nombraba toda mi carrera y me cantaba temas específicos que lo emocionaban. Y yo pensaba: “¿Cómo, si tenés 23 años?”. Lo mismo con una chica jovencísima. Hay una generación que quiere saber de qué se trató todo esto. Por ahí lo escucharon una vez en internet, pero cuando lo escuchan en vivo dicen: «Guau, no lo puedo creer cómo suena esto».
Claro, porque hoy abunda la música con secuencias y pistas, mientras que ustedes defienden el vivo orgánico.
Exacto. Nosotros tocamos y cantamos ahí en directo, sin efectos artificiales todo el tiempo. Cuando los más jóvenes escuchan esos temas que tenían de oído, se sorprenden. Y para mí es algo revitalizante cantar con Joaco, con Milo, o con Yami, que es una divina y también va a grabar conmigo algo de lo nuevo.
Joaco Burgos, por ejemplo, tiene 23 años pero musicalmente parece un tipo de 50 por su madurez.
¡Totalmente! Es un musicazo, un pianista y cantante fantástico. Con ellos la conexión es súper natural y divertida; te hacen acordar a tu propia adolescencia. Las generaciones anteriores a veces cargaban con ciertos prejuicios, pero los pibes más jóvenes vienen limpitos, abiertos y al frente. Esa mezcla de público -el de toda la vida y este nuevo que se suma- es hermosa. A veces me pasa la sorpresa de que son los hijos quienes invitan a los padres al show, y ver las dos emociones distintas en la platea es algo alucinante.
La evolución del rock nacional y la apertura mental
En los inicios del rock nacional existían ciertas rivalidades o casilleros muy marcados: si hacías rock no podías hacer pop, tango o folklore, o eras tildado de “comercial”. Hoy el panorama es totalmente distinto.
Es cierto. Cuando éramos más jóvenes había una necesidad de defender el rock porque era algo nuevo y éramos diez gatos locos. Si venía alguien de afuera, enseguida decíamos: “No, lo que vos hacés es pop, o folklore, o música comercial“. ¡Pero toda la música es comercial desde el momento en que se vende un disco o se reproduce en Spotify! Éramos más cerrados porque teníamos que cuidar ese espacio que recién nacía.
Con los años, esa mirada cambió radicalmente…
Por suerte uno madura. A mí me encanta escuchar de todo, hay muchísimo material hoy en día. Escucho a Ca7riel y Paco Amoroso, que me llaman muchísimo la atención; a Milo J, que se metió con el folklore; lo que hace Wos, que me parece un tipo bárbaro; a Nicki Nicole… Hay instrumentistas jóvenes fantásticos que empezaron a tocar y componer a una edad en la que nosotros recién andábamos buscando el primer hit. Han abierto el juego de una manera increíble.
Mendoza en el horizonte
Para ir cerrando, el sábado en el Teatro Plaza vas a contar con músicos invitados en el escenario.
Sí, van a ser colegas mendocinos que viven allá y que me gusta sumar. A veces se arma linda la previa y cae alguno a último momento para ver si cantamos algo. Es gente talentosa con la que nos hemos cruzado a lo largo de los años en cada una de las visitas a la provincia. Así que los esperamos a todos para compartir una noche inolvidable.
Ficha técnica
- Concierto Gran Mendoza:
- Fecha: sábado 7 de noviembre
- Hora: 21.30
- Lugar: Cine Teatro Plaza (Colón 27, Godoy Cruz).
- Localidades: por EntradaWeb. Beneficio de 6 cuotas sin interés por Banco Galicia.
Valores:
- Platea Baja (Filas 01 a 10): $60.000
- Platea Baja (Filas 11 a 24): $55.000
- Platea Alta: $45.000



