
El presidente Javier Milei salió al cruce de los pronósticos que advierten sobre una posible contracción de la economía argentina y negó que el país esté atravesando una recesión. Sus declaraciones se conocieron luego de que JP Morgan redujera su previsión de crecimiento para la Argentina durante este año.
En una entrevista en La Cornisa, por LN+, el mandatario cuestionó la forma en que se interpretan algunos indicadores económicos y sostuvo que la situación actual está marcada por una profunda transformación de la estructura productiva.
“Los indicadores están arrojando cualquier cosa”, afirmó Milei al referirse a las mediciones de actividad. Según explicó, los datos desestacionalizados pueden ofrecer una lectura distorsionada cuando una economía atraviesa modificaciones estructurales importantes.
La discusión se produjo después de la participación del presidente en la Asamblea General de las Naciones Unidas, en Nueva York, donde volvió a plantear el reclamo argentino por la soberanía sobre las Islas Malvinas y mantuvo reuniones y contactos con inversores.
La explicación sobre la actividad
JP Morgan proyectó para el tercer trimestre una contracción de la economía del 4% a una tasa anualizada, lo que representa una caída cercana al 1% respecto del trimestre anterior. A esto se suma que el PBI había registrado una baja de 0,6% durante el segundo trimestre.
Todavía resta conocer los datos oficiales correspondientes a agosto y septiembre para determinar si se configura el criterio utilizado habitualmente para hablar de una recesión técnica, basado en dos trimestres consecutivos de caída de la actividad.
Milei, sin embargo, relativizó esa interpretación y sostuvo que la economía argentina atraviesa un proceso que dificulta la lectura de las series tradicionales.
“Estamos en niveles máximos de PBI”, sostuvo el jefe de Estado, quien además anticipó: “Cuatro años de crecimiento”.
En ese sentido, cuestionó particularmente los indicadores desestacionalizados y explicó su argumento a partir de los cambios que, según planteó, se están produciendo en la economía.
“Se arman en función de la historia. Si una economía tiene muchos cambios estructurales, los desestacionalizados miden mal. En la serie del EMAE -el Estimador Mensual de la Actividad Económica- figura que tenemos mucha volatilidad”, apuntó.
“Por eso nosotros nos enfocamos en el indicador tendencia a ciclo porque la economía está teniendo muchos cambios estructurales. Por eso están arrojando cualquier cosa. Nosotros vamos a lograr cuatros años seguidos de crecimiento y estamos en niveles máximos de consumos, exportaciones y PBI”, siguió.
Milei sostuvo además que la economía está atravesando una modificación en la distribución de los recursos y en los hábitos de consumo. “La economía está reasignando recursos” y “está cambiando la modalidad de consumo”, señaló.
También aseguró que existen inversiones pendientes de concreción y afirmó que el Estado tiene “cerrado el financiamiento del sector público hasta el año que viene”.
El desempleo y la defensa del Gobierno
Durante la entrevista, Milei también respondió a los cuestionamientos surgidos después de la publicación de los últimos datos de desempleo y pobreza.
El índice de desocupación alcanzó el 7,9% durante el segundo trimestre, según informó el Indec. Frente a ese dato, el presidente cuestionó las interpretaciones negativas sobre la situación laboral y apuntó contra algunos economistas.
“No puedo creer la deshonestidad intelectual de los economistas”, afirmó, y sostuvo que algunos sectores reciben con satisfacción los datos desfavorables debido a “el odio que le tienen a este gobierno”.
Sobre el aumento de la desocupación, Milei sostuvo que el dato debe analizarse en el contexto de una mayor cantidad de personas que ingresaron al mercado laboral.
“No tenemos un problema”, aclaró, después de señalar que el nivel registrado no sería “sustancialmente distinto a los de 2023” y compararlo con un promedio histórico de desocupación del 9,8%.
“Además, el aumento de desempleo -que no lo es porque se trata de un reacomodamiento de recursos- tiene mucho más que ver con la expansión de la oferta de más gente buscando trabajo. Durante este gobierno se crearon más de 500.000 puestos de trabajo y, si uno toma los que echamos del sector público, se crearon 600.000, lo que no se hacía desde el 2011. El salto de la informalidad empezó a subir en 2020, con la pandemia”, continuó.
Con información de La Nación.



