
“El tipo puede cambiar de todo: de cara, de casa, de familia, de novia, de religión, de Dios… pero hay una cosa que no puede cambiar, Benjamín: no puede cambiar de pasión”. La frase icónica, del personaje que interpreta Guillermo Francella en el Secreto de tus ojos, la calza a la perfección a lo que transmite Lionel Messi.
El mejor jugador del mundo lo hizo de nuevo. En 120 segundos le cambió el mapa a 88.043 personas y de repente las hizo más felices. En esos dos minutos inventó una asistencia para Lautaro, a quien le hicieron el penal. Y ahí fue él, a 14 días de cumplir 39 años, para hacer delirar un público poco futbolero pero muy marketinero. Para decretar el 2-0, para gritar su gol 117 con la Selección en 199 partidos.
Leo, como siempre, fue la gran atracción de la noche. Volvió a jugar después de aquella inflamación en los isquiotibiales izquierdos y lo hizo con una energía propia de su carrera, pero lejos de la lógica. Un simple amistoso a una semana del debut ante Argelia él lo convirtió en la rutina de lo extraordinario: un gol del 2-0, el autor intelectual del 3-0 y varias jugadas con su magia.
Dos horas después del 3-0 de la Selección ante Islandia y una vez que todo el plantel terminó de cenar en el vestuario, Leo decidió que era el momento de ponerle voz a su convocatoria para jugar su sexto Mundial, algo de lo que no se había referido. Y lo hizo en una charla con Olé, en la zona mixta del Jordan Hare, el imponente estadio de Auburn.
-¿Qué sensaciones de estar en la previa de un nuevo Mundial?
-La verdad que feliz, tranquilo, disfrutando de cada momento, cada entrenamiento, cada día a día con mis compañeros. Sobre todo eso, intentar de disfrutarlo como fue el último que me tocó jugar y más en este momento, así que feliz.
-Cuando hablamos varias veces no imaginabas este momento, creías que no ibas a llegar, ¿por qué creés que lo estás consiguiendo?
– Porque pasó muy rápido y en el medio tuve mucha competición, me fui sintiendo bien, más allá que estoy jugando en el Inter Miami nunca dejé de competir, de exigirme y durante este tiempo me preparé bien para llegar de la mejor manera. Se fue dando natural que no dejé de estar, que pude estar en la mayoría de los partidos de la Selección y con el grupo siempre fuerte tuve la suerte de estar una vez más.
-¿Cuál es la ilusión de cara al Mundial?
-La que tenemos siempre, la que tenemos al inicio de cada competición oficial y más cuando es un Mundial. Creo que la gente se ilusiona con la Selección, más después de dónde venimos, de conseguir muchas cosas importante de ver el equipo que sigue con las mismas ganas, con la misma ilusión, mismas ganas de competir. Es un grupo que es muy competitivo, que quiere siempre más, que no entrega las cosas fácil, y vamos a ir a competir.
-¿Cómo está el grupo con el tema de los tocados, llegan bien?
-Sí, creo que nos recuperamos todos de a poquito, tuvimos el tiempo suficiente para llegar bien, para tener entrenamientos, creo que llegamos bien y a medida que vayan pasando los partidos, creo que hay mucho tiempo entre uno y otro para recuperar para seguir poniendo bien físicamente en general, y creo que vamos a estar bien.
-¿Qué le decís a la gente que los va a estar siguiendo desde cada rincón del país?
– Nosotros tenemos la misma ilusión que ellos, vamos a tratar de hacer todo lo posible para intentar llegar lo más lejos posible. Esta Selección es competitiva y lo viene demostrando hace muchos años ya. A los rivales le va a ser muy difícil enfrentarse a la Argentina, porque es un grupo que está muy bien, muy fuerte, muy unido y que tiene la ilusión intacta. Después puede pasar o no, pero que no tengan dudas que lo vamos a intentar.
El 10 también se enteró del nuevo récord que logró, de ser el jugador más veterano en marcar un gol en la Selección superando a Angelito Labruna. “Lo vi recién y ni sabía. Como siempre dije, no pienso en los récords. Ni nada a nivel individual, simplemente en objetivos colectivos. En esta ocasión disfrutarlo desde el lado que me toque, con mucha más tranquilidad después de haberlo conseguido. A la hora de la verdad me cuesta vivirlo de otra manera: queriendo jugar, queriendo ganar, siendo competitivo, pero creo que este grupo”, contó.
Antes de meterse en el micro que llevó a la Selección hasta el aeropuerto para emprender el vuelo chárter ante Kansas City, el 10 también dejó sensaciones de cómo se sintió en lo físico luego de este parate que había comenzado el 24 de mayo. “Hoy tenía ganas de jugar un rato porque llegaba con esa molestia desde que llegué. Feliz, disfrutando cada momento e ilusionado. Hoy me senti muy bien, tenía ganas de arrancar ya, jugar un ratito para ir sacándome los miedos normales cuando tenés la molestia y nos queda una semana para ponernos bien todos, para llegar de la mejor manera al debut”, contó.
Y la del estribo fue cuando lo consultaron sobre la charla con Daníel Tristan Gudjohnsen, hijo de su ex compañero en el Barcelona. “Me dijo te acordás quién soy. No me acuerdo, él era chiquito, je. Me acuerdo de haberlo cruzado con el padre en algún entrenamiento, pero no me acordaba, él era muy chico”, contó con una sonrisa su charla con el joven islandés.
Auburn (Enviado Especial).














