Mendoza suma 17.500 donantes de médula ósea, pero no puede hacer trasplantes con terceros

Mendoza cuenta actualmente con 17.500 personas inscriptas en el registro de donantes de médula ósea, un número que ubica a la provincia entre las jurisdicciones con mayor tasa de incorporación de voluntarios del país. Sin embargo, a pesar de este crecimiento, en el sistema de salud solo se pueden realizar autotrasplantes, es decir, procedimientos en los que el propio paciente recibe sus células madre previamente recolectadas.

Los datos surgen del trabajo que realiza el INCAIMEN junto al registro nacional de donantes de células progenitoras hematopoyéticas. Del total de mendocinos inscriptos, el 60% son mujeres y el 40% hombres, y todos forman parte del sistema internacional coordinado por la Asociación Mundial de Donantes de Médula, que conecta bases de datos de distintos países para buscar compatibilidades.

Mendoza, entre las provincias con más donantes

Durante 2025, Mendoza registró una tasa de 5,87 donantes por cada 10.000 habitantes, más del doble del promedio nacional, que fue de 2,73 por cada 10.000. Ese indicador posicionó a la provincia como la segunda del país con mayor nivel de incorporación de nuevos donantes voluntarios.

Mendoza cuenta actualmente con 17.500 personas inscriptas en el registro de donantes de médula ósea, un número que ubica a la provincia entre las jurisdicciones con mayor tasa de incorporación de voluntarios del país. Sin embargo, a pesar de este crecimiento,…


El dato refleja un crecimiento sostenido del registro local y una mayor conciencia social sobre la importancia de la donación de médula ósea, un procedimiento clave para tratar enfermedades hematológicas graves como leucemias, linfomas y otras patologías de la sangre.

El límite del sistema: solo autotrasplantes

A pesar del crecimiento del registro de donantes, el sistema de salud aún enfrenta una limitación clave: en Mendoza solo están habilitados los autotrasplantes de médula ósea. Este procedimiento consiste en recolectar previamente las células madre del propio paciente, preservarlas y luego reinfundirlas después de un tratamiento intensivo —generalmente quimioterapia— para restablecer la médula ósea.

En cambio, los trasplantes con donantes compatibles, ya sean familiares o voluntarios del registro, aún no se realizan en la provincia. Por ese motivo, cuando un paciente necesita ese tipo de intervención debe ser derivado a centros especializados de otras jurisdicciones, principalmente en Buenos Aires, La Plata o Córdoba, con todo lo que eso implica.

La situación para el paciente que atraviesa una patología de ese tipo, requiere de procesos y tratamientos más largos, además de una logística y costos mayores en comparación con quienes viven en otras provincias donde está habilitado ese servicio, sumado al desarraigo que vive durante lo que dura el procedimiento. Allí también se llevan adelante los controles posteriores, que pueden extenderse durante varias semanas según la evolución y recuperación de cada paciente.

Las dificultades para los trasplantes con donantes

Los trasplantes alogénicos —es decir, con células de otra persona— requieren infraestructura médica altamente especializada, equipos entrenados y áreas de aislamiento con estrictos protocolos sanitarios para prevenir infecciones durante el período de recuperación del paciente.

Además, la compatibilidad genética es compleja: solo uno de cada cuatro pacientes suele encontrar un donante compatible dentro de su propia familia, por lo que el resto depende de la búsqueda en registros nacionales e internacionales.

Por ese motivo, el sistema global de donantes —del que también participan los mendocinos— permite que una persona inscripta en la provincia pueda eventualmente donar células para un paciente en cualquier parte del mundo, y viceversa.

El proceso para convertirse en donante de médula ósea es sencillo y voluntario. “Las personas que tienen entre 18 y 40 años y están en buen estado de salud pueden inscribirse cuando van a donar sangre”, explicó Rodolfo Fernández, coordinador del INCAIMEN en Mendoza. En ese momento se toma una pequeña muestra adicional que permite realizar un estudio genético y cargar los datos en el registro nacional y en la base internacional de búsqueda de compatibilidades. “Esa información queda disponible en el sistema mundial y puede servir para cualquier paciente que lo necesite”, detalló.

Fernández aclaró que, si en algún momento aparece una compatibilidad —algo que puede ocurrir incluso años después— el donante es contactado nuevamente para confirmar su voluntad y realizar estudios médicos. “En la mayoría de los casos la donación se hace por aféresis, un procedimiento muy parecido a una donación de sangre que dura algunas horas”, señaló. Solo en un porcentaje menor se realiza una extracción directa de médula ósea bajo anestesia. “Es un proceso seguro y controlado, y puede significar la única oportunidad de vida para una persona”, concluyó.

Artículos Relacionados

Volver al botón superior