Un informe oficial ubicó a Mendoza quedó en el puesto 16 del ranking nacional de salarios

Un informe oficial ubicó a la provincia en la franja intermedia-baja del país. Mientras distritos petroleros y mineros duplican los ingresos, Mendoza sigue rezagada frente a economías más dinámicas.

Mendoza se ubicó en el puesto 16 sobre 24 jurisdicciones en el ranking nacional de salarios medios netos, según un informe del Observatorio de Empleo y Dinámica Empresarial (OEDE), dependiente del Ministerio de Capital Humano. El relevamiento indica que el ingreso promedio en la provincia fue de $1.193.190 en septiembre de 2025, lo que la posiciona en una franja intermedia-baja, lejos de los distritos con mejores remuneraciones del país.

Un informe oficial ubicó a la provincia en la franja intermedia-baja del país. Mientras distritos petroleros y mineros duplican los ingresos, Mendoza sigue rezagada frente a economías más dinámicas.

¿Qué revela el informe sobre los salarios en Mendoza?

El estudio analiza los salarios medios netos del empleo registrado en todo el país y confirma que Mendoza se encuentra por debajo del promedio de las jurisdicciones con mayor dinamismo productivo. Con poco más de un millón ciento noventa mil pesos de ingreso promedio, la provincia no logra acercarse a los niveles salariales de la Patagonia ni de los principales centros económicos.

El puesto 16 refleja una realidad persistente: si bien Mendoza mantiene una estructura productiva diversificada —con fuerte peso en vitivinicultura, comercio, servicios e industria—, esos sectores no generan los mismos niveles de remuneración que actividades como la energía o la minería.

¿Cuáles son las provincias con los salarios más altos del país?

La brecha salarial se profundiza al comparar los datos mendocinos con las jurisdicciones que encabezan el ranking. En los primeros lugares aparecen:

  • Neuquén: $2.716.975
  • Santa Cruz: $2.625.596
  • Chubut: $2.256.286
  • Tierra del Fuego: $1.957.050

En el caso de Neuquén, los altos salarios están directamente vinculados al desarrollo hidrocarburífero en Vaca Muerta, uno de los polos energéticos más importantes de América Latina. Allí, la actividad petrolera impulsa convenios colectivos con remuneraciones muy superiores al promedio nacional.

Por su parte, Santa Cruz y Chubut combinan explotación minera y actividad petrolera, sectores que elevan significativamente los ingresos promedio. En tanto, Tierra del Fuego también presenta salarios altos, influenciados por el régimen industrial y el costo de vida diferencial de la región.

¿Cómo se ubican las provincias de la franja intermedia?

En el segmento intermedio aparecen distritos con economías más diversificadas y mayor volumen de empleo formal:

  • Ciudad Autónoma de Buenos Aires: $1.783.231
  • Buenos Aires: $1.460.358
  • Santa Fe: $1.344.213
  • Córdoba: $1.249.236

Estos números muestran que incluso provincias con fuerte desarrollo industrial y comercial superan con holgura el promedio mendocino. La concentración de empresas, servicios financieros, tecnología e industria pesada impacta directamente en los salarios registrados.

¿Qué provincias tienen los salarios más bajos?

En el extremo inferior del ranking aparecen jurisdicciones del norte argentino:

  • Santiago del Estero: $939.471
  • Misiones: $964.811
  • Tucumán: $983.566

Si bien Mendoza no se encuentra en el último tramo, la distancia respecto de los líderes es significativa y expone una desigualdad estructural entre regiones.

¿Por qué persisten estas desigualdades salariales?

El informe del OEDE vuelve a poner en evidencia las diferencias estructurales del mercado laboral argentino. Las provincias con fuerte presencia de sectores estratégicos como energía y minería logran elevar considerablemente sus promedios salariales. En cambio, economías con mayor peso en servicios, comercio e industrias tradicionales muestran ingresos más moderados.

En el caso mendocino, el escenario también está condicionado por el costo de los servicios, la presión impositiva y la necesidad de atraer inversiones que impulsen actividades de mayor valor agregado. El dato reabre el debate sobre políticas públicas orientadas a fortalecer la competitividad, diversificar la matriz productiva y mejorar el nivel de ingresos.

La posición 16 no implica un retroceso abrupto, pero sí confirma que Mendoza enfrenta el desafío de crecer en sectores estratégicos que permitan elevar los salarios reales y reducir la brecha frente a provincias con mayor dinamismo económico.

 

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