
El panorama económico de Mendoza es complejo. Con vencimientos de deuda a la vista y una caída en los ingresos coparticipables, el Gobierno de Alfredo Cornejo busca la forma de diseñar estrategias y no eludir la responsabilidad de pago.
En este contexto, el gobierno provincial tomó la decisión de jugar fuerte aprovechando las ventanas de oportunidad abiertas por la Casa Rosada para gestionar un calendario de compromisos que para este año asciende a los 450 mil millones de pesos.
La prioridad es la liquidez, por ello Mendoza solicitó un total de 130 mil millones de pesos del cupo de adelantos de coparticipación, un ambicioso pedido si se tiene en cuenta que representa casi un tercio del fondo de 400 mil millones de pesos que el Gobierno del presidente Javier Milei puso a disposición de un total de 12 provincias.
La solicitud se encierra en una lógica de oportunidad, teniendo en cuenta que mientras el mercado privado exige tasas de entre el 30% y el 45%, la Nación otorga estos adelantó con una Tasa Fija Nominal Anual del 15%.
Se trata de una brecha que el ministro de Hacienda y Finanzas Victor Fayad busca utilizar con el fin de sortear el cronograma de paganos con una urgencia sustancial que no es casual, ya que la provincia acaba de cancelar deuda por poco más de 54 millones de dólares correspondientes al bono PMM29 y necesita reponer stock de caja urgentemente.
No es un plan aislado, sino que se complementa con la búsqueda de refinanciación, o roll over, autorizado por parte de nacional por hasta poco más de 826 mil millones de pesos, cuyo objetivo final es la pesificación de deuda para reducir la exposición a la volatilidad cambiaria emitiendo títulos con vencimientos que llegan hasta el 2031.
Este esquema busca que los meses de junio y diciembre de este año, acaso aquellos donde los vencimientos de deuda son mayores, no desfinancian la gestión pública ni afecten la prestación de servicios básicos.
Todo este entramado financiero, por suerte para el Gobierno de Cornejo, se desarrolla con una relativa calma social tras el cierre de paritarias en sectores de la administración pública.
A ello se suma el hecho de que a partir del 1 de mayo el oficialismo ampliará su representación en la Legislatura local dándole a Cornejo el aire político necesario para intentar profundizar un modelo de gestión que, mientras surfea uno de los años más exigentes de su historia económica, apuesta al crecimiento del sector privado y la atracción de grandes inversiones bajo el régimen del RIGI.




