
“Ya son once años que vengo haciendo el deporte. Obviamente, mucho esfuerzo físico, tanto mental también. Pero bueno, son años de preparación para llegar y madurez, sobre todo, para poder lograr subirnos al podio en estos Juegos”, explicó Mansilla. Para él, las medallas también expresan un proceso que exige aprender a competir y sostener el esfuerzo durante mucho tiempo.
Las exigencias también alcanzan los momentos fuera del entrenamiento. “Hoy en día poco tengo reuniones o juntadas porque también tengo que priorizar lo que sería el entrenamiento invisible, que es el descanso, alimentarme bien y todo, que es el trasfondo de todo. Así que poco es lo que es juntadas y salidas”, sostuvo. Descansar y cuidar la alimentación forman parte de la misma preparación que después se pone a prueba en el agua.
Regatas, una segunda casa y un respaldo para su carrera
El Club Mendoza de Regatas ocupa un lugar fundamental en su desarrollo, tanto por las condiciones para entrenar como por el acompañamiento cotidiano. Mansilla destacó el trabajo de los entrenadores y el respaldo logístico de la institución, que le permite sostener sus objetivos deportivos y también le brinda un espacio laboral como profesor de remo.
“Todo el apoyo que me dan desde ahí, ya sea desde los entrenadores, de la logística, de lo que sea, por eso yo lo considero como mi segunda casa. Porque obviamente también hasta mis entrenadores han sido padres, educadores, formadores, así que me ha dado todo”, expresó. Su vínculo con Regatas atraviesa la formación deportiva y personal, después de más de una década en la disciplina.
La falta de sponsors y los gastos para competir en remo
“Hoy en día yo sponsor no tengo ninguno. La única mano que recibo es desde el club y de la Subsecretaría de Deportes, y este año desde el municipio de Godoy Cruz”, contó. Ese respaldo se suma al aporte familiar y a su trabajo en la institución, en una actividad que demanda recursos para entrenar, viajar y participar de competencias.
“Hoy en día tengo que viajar mucho a Rosario o a Buenos Aires, que es donde tengo la gente con la que puedo entrenar. Entonces es estar pensando en gastar para los viajes, para las comidas, para dónde quedarme. Y aparte, suplementos deportivos, la ropa, porque tengo que ir cambiando. Es mucho lo que tengo que estar pendiente. Y para eso obviamente también trabajo, trabajo para el club”, explicó sobre las necesidades que acompañan su preparación.
El sueño de llegar a los Juegos Olímpicos
Mansilla mantiene objetivos de corto y largo plazo. Primero tiene por delante el Campeonato Argentino de Remo de fin de año y luego buscará prepararse para la clasificación y los Juegos Panamericanos del próximo año. “Siempre he ido paso a paso”, señaló, aunque admitió que la posibilidad olímpica empieza a ocupar un lugar que antes no tenía en sus planes.
“Cuando era chico lo veía muy lejos, era algo que no lo pensaba. Siempre arranqué con la Selección diciendo que quería conocer países, que quería viajar, representar al país, pero nunca puse en juego lo de un Juego Olímpico. Hoy, ya de más grande, como se acerca un poco el tiempo, la posibilidad puede ser. Hay que seguir elaborando un poco más todavía. Pero la verdad que existe la posibilidad y ojalá salga”, manifestó.
Siete años en la Selección y una mirada sobre el remo argentino
Después de siete años en el seleccionado, Mansilla valora especialmente la relación con sus compañeros y el conocimiento que construyeron juntos. “Ya los conozco hace un montón y siempre un diez. Hoy en día, después de tanto tiempo, ya tengo ese feeling con cada uno para poder conocer bien cada detalle con cada persona puntual”, explicó sobre un vínculo importante para competir en embarcaciones de equipo.
Al evaluar la situación del remo argentino frente al nivel internacional, consideró que todavía hay margen para crecer. “La verdad que le falta, le falta bastante. Con lo poco que hacemos, nos ubicamos, nos hacemos ver. Pero yo creo que puede haber mucho más trabajo para poder realmente realzarlo más y que se vea una mejoría superior”, sostuvo.
Enseñar remo y convertirse en un referente para los chicos
Además de competir, Mansilla da clases de remo a niños y adultos en Regatas. Su jornada combina ambas tareas: “ En la mañana entreno. En la siesta doy clases. Y cuando termina mi horario, vuelvo a entrenar”. Para quienes quieren comenzar, explicó que el club aporta los materiales más costosos, como botes, remos, pesas y simuladores.
Desde su regreso, percibe un acercamiento mayor de los chicos que conocieron sus resultados. “Me ha tocado desde que volví que hay niños que se hacen más cerca. Me han visto por todos lados. Es lindo y también me sorprende bastante que te tengan en cuenta y se acuerden de vos. Pero mi mensaje es siempre lo mismo: que si se proponen algo, que lo cumplan y luchen por eso”, afirmó.
Messi como ejemplo y el agradecimiento a quienes lo acompañan
Entre sus referentes aparece Lionel Messi, especialmente por su manera de afrontar las dificultades. “Messi, sobre todo, porque nunca bajó los brazos. Siempre estuve pendiente de eso. Siempre ha luchado”, explicó Mansilla, que también remarcó la importancia de mantener objetivos a corto y largo plazo para avanzar en su propia carrera.
El remero cerró con un reconocimiento a quienes hacen posible ese recorrido. “Agradecer a todos los que están atrás siempre ayudando: la Subsecretaría de Deportes, el club, el municipio y toda la familia. Porque yo este año tuve la posibilidad de viajar a Canadá y fue todo gracias a todos ellos. Y la familia, no solo la más cercana, sino todos. Todos en general aportaron un poco para hacer posible todo”, destacó.






