
El comportamiento de las lluvias en lo que va de 2026 en Mendoza llamaron la atención de los meteorólogos. Entre enero, febrero y los primeros días de marzo, los registros acumulados en algunas estaciones se acercan a los 190 y 200 milímetros, cifras que, en ciertos casos, representaron casi la totalidad de lo que suele llover en un año completo.
Desde el Instituto Nacional del Agua, el subdirector Santiago Ruiz Freites explicó la magnitud del fenómeno: “En algunas estaciones, entre enero, febrero y lo que va de marzo, sobre todo la lluvia del 7 y 8 de marzo, hay valores cercanos a 190-200 milímetros. Eso es mucha lluvia”.
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El especialista remarcó que estos números deberán analizarse en contexto: “En general se considera que por año en Mendoza llueven entre 220 y 250 milímetros. Que tengas un acumulado en marzo cerca de 200 es mucho”, sostuvo.
Enero: picos altos y fuerte desigualdad
El primer mes del año ya había anticipado un escenario fuera de lo común. Durante enero, el máximo registrado alcanzó los 114,5 mm, un valor muy elevado frente a la media histórica mensual.
Sin embargo, ese registro no fue uniforme. Mientras algunas estaciones se ubicaron relativamente cerca del pico, como zonas de riego con valores superiores a los 80 mm, otras quedaron muy por debajo, con casos extremos de apenas 2 mm. El acumulado regional fue de 93 mm, casi triplicando el promedio histórico mensual.
Febrero: volumen importante, pero concentrado
En febrero, el patrón se mantuvo: lluvias significativas, aunque desiguales. El máximo del mes fue de 66 mm, con varias estaciones en rangos intermedios entre los 40 y 50 mm.
El dato más relevante es el acumulado general: 173 mm en el área de cobertura. Si bien no todos los puntos alcanzaron valores altos, el volumen total consolidó la tendencia de un verano con precipitaciones por encima de lo habitual.
Marzo: un evento que elevó los acumulados
El quiebre más importante llegó con la tormenta del 7 y 8 de marzo, un evento que dejó registros extremos en puntos específicos. Allí, el máximo alcanzó los 122 mm, con otra estación muy cerca, con 113 mm.
Este episodio fue clave para empujar los acumulados del trimestre a niveles inusuales. En contraste, muchas estaciones quedaron muy lejos de esos valores, con registros que no superaron los 30 o 40 mm, e incluso casos mínimos de 2 mm, lo que reafirmó la distribución irregular.
Si bien faltan algunos días para cerrar el mes, para Santiago Ruiz Freites las cifras no se modificarán. Esto debido a que los pronósticos son alentadores y con buen tiempo, algo que les permitió sacar conclusiones antes de la conclusión de marzo.
Un verano cerca de registros históricos
Según el análisis técnico, este comportamiento no se observaba desde hace varios años. El propio Ruiz Freites lo resumió en que “no es un récord todavía, pero sí se trata de un verano muy lluvioso e histórico”.
Además, explicó por qué el impacto se percibió con mayor intensidad: “Hace cuatro años, por lo menos, que no llueve así. Hemos tenido registros históricos más importantes, pero desde 2020 no se observaban lluvias intensas. Entonces, el golpe es tan intenso que tenemos esa sensación”.
La clave, advirtieron desde el organismo, no es solo cuánto llovió, sino cómo se distribuyó: tormentas intensas, de corta duración y muy localizadas, que generan grandes diferencias en distancias reducidas y complejizan tanto la gestión del agua como la prevención de contingencias.



