
“Me dijo ‘gordo’ y reaccioné”. Con esa frase, Facundo Reveco dio su versión del episodio que lo tuvo como protagonista durante el partido entre Atlético Palmira y Montecaseros, por el Torneo Regional Amateur, y que terminó con el futbolista trasladado a una comisaría después del encuentro.
El delantero, de 26 años y jugador del Jarillero, quedó involucrado en actuaciones contravencionales luego de que se viralizaran imágenes en las que habría realizado gestos imitando a un mono hacia Antonio Erick Ponte Lourenço, futbolista brasileño que integra el plantel de Montecaseros.
El episodio ocurrió durante el partido disputado en la cancha del conjunto de San Martín y fue registrado por cámaras de la transmisión.
“Me dijo ‘gordo’ y reaccioné”. Con esa frase, Facundo Reveco dio su versión del episodio que lo tuvo como protagonista durante el partido entre Atlético Palmira y Montecaseros, por el Torneo Regional Amateur, y que terminó con el futbolista trasladado a…
La situación generó la intervención del fiscal Oscar Sívori, quien después de terminado el encuentro dispuso el traslado de Reveco a la Comisaría 55ª. Allí se inició un proceso contravencional relacionado con incitación a la violencia y gestos discriminatorios, encuadrado en el artículo 37 de la normativa provincial. El futbolista recuperó posteriormente la libertad.
Quién es el jugador brasileño involucrado
Del otro lado del episodio aparece Antonio Erick Pontes Lourenço, futbolista brasileño que forma parte del plantel de Montecaseros.
El defensor quedó en el centro de la polémica luego de que las imágenes del partido mostraran el gesto realizado por Reveco en su dirección. Montecaseros respaldó públicamente a su jugador y emitió un comunicado en el que repudió lo ocurrido y calificó el episodio como discriminatorio. El club sostuvo que el hecho se produjo durante un intercambio entre ambos jugadores a raíz de una infracción.
El club de San Martín también señaló que el episodio fue registrado por la transmisión oficial del partido, además de fotógrafos y trabajadores de prensa que se encontraban en el estadio.
La versión de Facundo Reveco
Luego de la repercusión que tuvieron las imágenes y de su paso por la comisaría, Reveco aseguró que el episodio comenzó antes de su reacción y que el jugador de Montecaseros fue quien se acercó a provocarlo.
“Estoy mal porque he quedado pegado en una situación de fútbol de una historia mal contada”, sostuvo el futbolista.
Según su relato, Pontes Lourenço lo habría insultado durante el encuentro. “Hay videos, hay pruebas, todo, que el 4 de Montecaseros viene a provocarme a mí, diciéndome gordo, por eso mi reacción”, afirmó.
El jugador cuestionó que las imágenes que se difundieron hayan mostrado solamente su reacción y no las situaciones previas que, de acuerdo con su relato, desencadenaron el enfrentamiento.
“Vieron mi acción nada más, vieron mi acción, no vieron la de él”, expresó.
“Yo en ningún momento lo busco a él”
Reveco insistió en que no fue él quien inició el cruce con el futbolista brasileño y aseguró que su reacción se produjo después de las provocaciones que, según afirmó, recibió.
“Yo solamente me defendí a un acto de que él vino a provocarme a mí”, sostuvo.
Cómo fue el traslado a la comisaría
Una vez terminado el partido, el episodio tomó otra dimensión con la intervención de la Justicia.
“Apenas termina el partido, viene la Policía y me lleva a la comisaría a hacerme un acta contravencional”, relató Reveco.
El futbolista contó que fue trasladado a una dependencia policial y que allí recibió asistencia del abogado de Palmira. “Nosotros teníamos el abogado de Palmira que me pudo solucionar todo. Él y un dirigente más me acompañaron”, explicó.
Según su relato, permaneció alrededor de una hora y media en la comisaría, firmó un acta y posteriormente fue liberado: “Después me liberaron normalmente”.
Los gestos de “mono”
Los gestos que imitan a un mono dirigidos contra personas brasileñas tienen una larga asociación con el racismo y la discriminación hacia la población negra en Brasil. En los últimos años, este tipo de expresiones se volvió especialmente visible en ámbitos deportivos.
El fenómeno también trascendió las canchas: en enero de 2026, la abogada argentina Agostina Páez fue detenida en Río de Janeiro luego de ser denunciada por realizar gestos que imitaban a un mono y utilizar expresiones consideradas racistas contra trabajadores de un bar. La Justicia brasileña la imputó por injuria racial y posteriormente ordenó su prisión preventiva. Páez sostuvo que su reacción se produjo después de un conflicto con empleados del establecimiento, una versión que quedó planteada como parte de su defensa.
Uno de los casos más conocidos en el fútbol internacional es el de Vinícius Júnior, delantero brasileño del Real Madrid, quien durante los últimos años fue víctima de reiterados insultos y gestos racistas en estadios españoles. En uno de los episodios más difundidos, ocurrido en 2023 durante un partido ante Valencia, el futbolista denunció que un espectador lo había llamado “mono”.
En febrero de 2026, además, el brasileño volvió a denunciar un presunto insulto de ese tipo durante un partido del Real Madrid ante Benfica, después de señalar ante el árbitro que el argentino Gianluca Prestianni le había dicho “mono”; el jugador argentino negó haberlo insultado y afirmó que sus palabras habían sido malinterpretadas.




