

En un circuito callejero, la confianza es clave. Y si, además, la carrera es nocturna, lo que obliga a los pilotos a acostumbrarse a las luces artificiales, el desafío de no terminar contra los muros es aún mayor. Pero Franco Colapinto no es un inexperto en la materia. El Gran Premio de Singapur representa un riesgo, pero también una oportunidad para volver a sumar puntos después de dos fines de semana sin conseguirlo. Y el 11° puesto en la clasificación sprint aparece como una posibilidad concreta de lograrlo, con una buena largada en una carrera a 21 vueltas que se disputará desde las 6 (hora argentina).


