Cargando cotizaciones…
● EN VIVO

Estudiantes de la Escuela Molinero Tejeda crearon una antología de cuentos fantásticos

Los alumnos de primer año hicieron una recopilación de sus propias fábulas como método de integración de saberes y herramientas digitales.

En la Escuela 4­­-023 Molinero Andrés Tejeda de Las Heras, estudiantes de primero tercera, al volver de sus vacaciones de invierno, crearon un compilado con fábulas hechas por ellos mismos con iniciativa de su preceptora en conjunto con un proyecto institucional llamado Pausas Activas.

Este proyecto tuvo como finalidad poder sacar a los chicos de la rutina del aula, acercándolos a la lectura de un modo diferente para poner en juego su imaginación y mejorar su comprensión. Según su preceptora, Laura Guzmán, surgió para crear lazos entre los chicos mediante espacios compartidos fuera del aula y la investigación de nuestra cultura para producir sus fábulas, poniendo en práctica su capacidad de redacción y la utilización de la inteligencia artificial como herramienta de trabajo.

“Cada cuento tiene la esencia de cada niño, un aprendizaje. Como preceptora es un orgullo que se pueda valorar y destacar el esfuerzo de los chicos”, destacó Guzmán.

Esta iniciativa surgió luego de que la Dirección General de Escuelas, promoviera el uso pedagógico de la Inteligencia Artificial remarcó Guzmán, que en conjunto con la profesora de Lengua aprovecharon esta herramienta para la creación de sus relatos. Crearon imágenes con inteligencia artificial (IA) y aprendieron cómo elaborar indicaciones precisas para que esta cree tal cual ellos tenían en mente sus historias.

“Entendemos que la IA es una realidad que no podemos dejar de lado, pero que los chicos tienen que aprender a usarla, ya que bien utilizada no reemplaza la creatividad, sino que la potencia” explicó Silvina Iaconetti, profesora de Lengua.

“Cada estudiante investigó y plasmó en sus narraciones las enseñanzas que querían transmitir; basándose en la cultura mendocina, el actual Ecoparque y paisajes de nuestra tierra”, detalló Iaconetti. La profesora también destacó que los relatos los llevaron a encuadernar con el objetivo de reconocer y demostrar el trabajo de los adolescentes y la importancia de la lectura, pensando en que queden para las futuras generaciones y pueda ser utilizado como material de trabajo, fomentando la lectura en todos los cursos.

Los alumnos de primer año quedaron encantados con el proyecto dado que les cambió la manera de hacer las tareas en el aula.  “Me siento muy orgullosa de formar parte de este libro que va a quedar para futuras generaciones. Quiero decirles a mis amigos que todo esfuerzo vale la pena”, detalló Nailén Alarcón, alumna de primero tercera.

Por su parte, Delfina Salcedo, expresó: “Estoy muy feliz y orgullosa de que mi cuento forme parte de este libro que va a quedar para que más personas lo conozcan”. Además, la alumna señaló que el aprendizaje es más divertido cuando nos sentimos descontracturados y acompañados.

Noemí Luján, otra estudiante destacó la importancia de trabajar lengua de esta manera. “Yo soy disléxica, pero gracias a mi preceptora Laura y a mi profesora de Lengua pude llevar adelante el cuento”, afirmó.

Por último, Facundo Napolitano resaltó que fue una experiencia muy linda escribir este cuento: “Me alegra que más personas puedan conocer estas historias”.

Fuente

Artículos Relacionados

Volver al botón superior