
Independiente Rivadavia y River Plate no se sacaron diferencia en la noche de este lunes, en el Estadio Malvinas Argentinas por la octava fecha del Torneo Apertura de la Liga Profesional de Fútbol.
La Lepra jugó bien y, por momentos, fue superior al Millonario, que demostró por qué aún sigue siendo un equipo poco confiable en todas sus líneas.
Independiente Rivadavia empató 1 a 1 ante River Plate en la noche de este lunes, en un partido correspondiente a la octava fecha del Torneo Apertura. La Lepra jugó un gran encuentro en el Estadio Malvinas Argentinas y estuvo a nada…
A continuación, el uno por uno:
Nicolás Bolcato (6): sin responsabilidad en el gol. Atento para salir rápido y descolgar los centros que llegaban al área.
Alejo Osella (4): flojo partido, el desgaste físico le pasó factura y sufrió los desbordes de los laterales y delanteros de River.
Iván Villalba (4): Otro de los puntos débiles de la defensa leprosa, el conjunto se percató de ello y lo atacaba más. Por lo que sus errores se acentuaron.
Sheyko Studer (6): muy firme, ganó todo de cabeza y siempre se impuso contra los delanteros del Millonario.
Leonard Costa (5): el defensor uruguayo tuvo un rendimiento aceptable, pero más para abajo. Lento para los cruces.
Juan Manuel Elordi (6): tuvo un gran recorrido por la banda, correcto tanto en defensa como en ataque.
José Florentín (6): partido correcto para el ex Vélez. Asistió a Matías Fernández en lo que podría haber sido el empate. Es un futbolista regular y cumplidor.
Sebastián Villa (7): cuando el equipo lo necesita, siempre aparece. Pero hay momentos donde pareciera desaparecer del partido. Con poco hace mucho y eso lo convierten en uno de los mejores jugadores del torneo y el partido.
Gonzalo Ríos (7): arrancó con un flojo primer tiempo pero fue evolucionando a medida que transcurrieron los minutos. El gol le dio un plus y su desequilibrio también.
Matías Fernández (6): importante para la pelota parada y en los contragolpes de la Lepra. Muy punzante junto a Sebastián Villa.
Fabrizio Sartori (6): corrió hasta la última pelota y, con su sacrificio, hizo dudar en varias ocasiones a la defensa de River.



