

Salta: Gustavo Sáenz se quedó con el PJ y tantea una re-reelección
En Salta, el gobernador Gustavo Sáenz terminó de tomar el control del partido. Julio Argentino San Millán fue proclamado presidente del PJ provincial, al frente de una lista única que sumó a la mayoría de las nóminas inscriptas. Se trata de un dirigente histórico y uno de los hombres de mayor confianza del mandatario.
La normalización, sin embargo, no cerró la pelea porque el urtubeycismo, agrupado en Fuerza Patria, endureció su postura y anticipó que no reconocerá a la nueva conducción, mientras mantiene su reclamo ante la Cámara Nacional Electoral. Juan Manuel Urtubey recorre la provincia, se reunió con la CGT y no descarta una candidatura en 2027. Otras versiones indican que, si el exgobernador no compite, su espacio podría postular al exdiputado nacional Pablo Kossiner u otro dirigente. Emiliano Estrada, también exintegrante de la cámara Baja, completa el núcleo de ese sector.
La gran incógnita es saber cómo moverá sus piezas el propio Sáenz. La Constitución provincial reformada en 2021 limita a dos los mandatos consecutivos pero el oficialismo sostiene que su primer período no debería contarse bajo el nuevo texto. Buscar una tercer gestión es el plan A del gobernador, que tiene en el Foto de Intendentes, abrumadoramente peronista, su principal sostén. El ministro de Gobierno Ignacio Jarsún ya anticipó que la convocatoria a elecciones se formalizaría este mes, con comicios previstos para mayo, según lo que trascendió.
El humor social juega en contra. Un relevamiento de la consultora Benjamín Gebhard mostró que el 72% rechaza la posibilidad de que Sáenz vaya por un tercer período. Si la re-reelección naufraga, en el oficialismo suenan la senadora nacional Flavia Royón, el intendente capitalino Emiliano Durand y el propio Jarsún, con una leve ventaja del jefe comunal sobre el ministro.
En paralelo, la carrera presidencial empezó a filtrarse en el tablero salteño. Aunque el gobernador bonaerense Axel Kicillof todavía no pisó la provincia, son varios los dirigentes que ya abrieron canales con su espacio. El caso más llamativo es el del vicegobernador Antonio Marocco, compañero de fórmula de Sáenz, que estuvo en La Plata para participar de un seminario organizado por el kicillofismo, en donde cerró uno de los paneles centrales. A la vez, su hijo Juan Facundo Marocco, arma en territorio salteño el sello del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), la marca del exministro de Economía de la Nación.
La postal no significa, por sí sola, que el oficialismo salteño se haya alineado con el gobernador bonaerense pero suma una terminal propia a una campaña que busca volumen territorial. Más aún, mientras Sáenz toma distancia pública del kirchnerismo. El entorno de Marocco apuesta a sumar tanto a dirigentes que hoy responden a Sáenz como a quienes están enfrentados con él.
Por otro carril avanza el exsenador Sergio “Oso” Leavy, que mantuvo contactos con Carlos Bianco, Cristina Álvarez Rodríguez y Andrés Larroque, tres figuras centrales del círculo de Kicillof. Su agenda contempla llevar a Salta a referentes de ese espacio y, más adelante, al propio gobernador bonaerense, con una actividad posible en la Universidad Nacional de Salta. En el Partido de la Victoria, el sello que controla Leavy, ya recibieron a la funcionaria bonaerense Mariana Gras y no descartan que esa fuerza funcione como vehículo electoral si el PJ salteño no lo es.
A esa lista de interlocutores se sumó Tupac Puggioni, hijo de desaparecidos y empresario gastronómico dueño de la emblemática peña “La vieja estación, que se reunió con Bianco, uno de los hombres fuertes del gobernador bonaerense y pieza clave de su armado político. Las visitas de funcionarios bonaerenses no se detiene porque Walter Correa, titular del Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires, participó hace unos días de un acto en el Sindicato de Trabajadores Cerveceros de Salta, como parte de una serie de recorridas por las provincias que lo había llevado días antes a La Pampa.
Jujuy: un PJ que sigue en manos de la Justicia
El peronismo jujeño atraviesa la crisis más profunda de los cuatro distritos. En 2023, el PJ rondó el 22% de los votos, frente a casi la mitad que obtuvo el oficialismo radical y desde entonces encadenó intervenciones, suspensiones de afiliados y causas judiciales.
El último capítulo se escribió a comienzos de este mes cuando el juez federal Esteban Hansen prorrogó por 60 días la intervención judicial del partido, ante el vencimiento del plazo de normalización que expiraba el 6 de octubre, y ratificó a Federico Prieto como interventor. El argumento del magistrado fue que la interna sigue suspendida y aún hay dos causas vinculadas a ese proceso que esperan un pronunciamiento de la Cámara Nacional Electoral.
Todo se precipitó cuando la senadora nacional Carolina Moisés resignó su propia candidatura a presidir el PJ e impulsó al abogado Carlos De Aparici al frente del partido, y la Junta Electoral rechazó luego la lista de Rubén Rivarola -dueño del multimedios El Tribuno- por irregularidades, lo que dejó a la nómina de Moisés como única en carrera.
Pero la Justicia Federal hizo lugar a una medida cautelar de la lista Celeste y Blanca y frenó el proceso interno. Ahora todo depende de la Cámara porque si rechaza los recursos de Rivarola, Hansen deberá proclamar a la lista de Moisés; si los acepta, tendrá que habilitar a la Celeste y Blanca y fijar un nuevo calendario de internas.
La pelea excede lo reglamentario porque detrás de Rivarola se alinearon La Cámpora, el sector del exgobernador Eduardo Fellner, el exvicegobernador Carlos Haquim y Guillermo Snopek, el único diputado nacional peronista de la provincia. Rivarola acusó a la senadora de pretender conducir el partido desde Buenos Aires.
Moisés, además, es una pieza de un armado regional. Alineada con Sáenz, busca reunir peronistas del Norte Grande para pesar en la discusión nacional del PJ y en ese esquema aparece como la carta más firme para la gobernación jujeña. Con un partido todavía sin autoridades propias y un calendario provincial que aún debe definir el gobernador radical Carlos Sadir, el peronismo jujeño corre contrarreloj para llegar ordenado a 2027.
Misiones: el PJ dialoga con Hugo Passalacqua
En Misiones, el justicialismo volvió a votar autoridades después de casi tres décadas. Christian Humada, hijo del último gobernador peronista de la provincia, se impuso en la interna de abril frente al sector de La Cámpora, un resultado que el kirchnerismo todavía discute. En el plano nacional, Humada se alineó con Axel Kicillof, quien estuvo en Posadas y hubo abrazo con el gobernador Hugo Passalacqua.
La pregunta central para 2027 es si el PJ jugará junto al gobernador pero todavía no hay respuestas. Existe diálogo desde el PJ con el gobierno provincial pero sin alianza electoral, todavía. Tras la visita de Kicillof, el titular del partido dejó abierta la posibilidad de profundizar esos contactos con el tiempo, aunque sin anunciar ningún entendimiento electoral ni institucional.
Lo que sí está definido es que el peronismo no irá solo. La nueva conducción descartó presentar lista propia en las provinciales y apuesta a integrar un frente con conversaciones abiertas a otros espacios. La estrategia es ganar peso territorial para llegar con más fuerza a esa mesa de negociación. Tampoco hay, todavía, un candidato peronista a gobernador.
El escenario que habilitó ese acercamiento fue la ruptura del oficialismo misionero. Passalacqua se distanció de Carlos Rovira, el histórico conductor del espacio, que jubiló al Frente Renovador y fundó Encuentro Misionero, una fuerza que cuenta con el apoyo de una red de intendentes peronistas y la mayoría del Poder Legislativo.
A la vez, el peronismo federal que se referencia en Victoria Tolosa Paz y Juan Manuel Olmos encontró en Passalacqua un interlocutor, aunque sin que exista por ahora una alianza electoral formal. Todo indica que Misiones también separará sus elecciones de las nacionales y votará gobernador en el primer semestre del año próximo.
En paralelo a la reconfiguración interna Passalacqua busca consolidar su liderazgo hacia afuera, tejiendo vínculos con los gobernadores peronistas del Norte Grande. En agosto fue anfitrión en Posadas de la Asamblea de Gobernadores de la región, que reunió a Gustavo Sáenz, de Salta; Elías Suárez, de Santiago del Estero; Raúl Jalil, de Catamarca, y Osvaldo Jaldo, de Tucumán, entre otros mandatarios, junto al jefe de Gabinete nacional, Diego Santilli. Que la capital misionera fuera elegida como sede fue leído como un reconocimiento institucional hacia el gobernador, en plena disputa con su antecesor.
Allí, Sáenz le dio un respaldo explícito y apuntó con dureza contra Rovira. La sintonía también se trasladó al Congreso: diputados que responden a Passalacqua se sumaron, junto a legisladores de Salta, Tucumán y Catamarca, a un interbloque de unas 15 bancas que le da poder de negociación a gobernadores del norte, frente a la Casa Rosada para conseguir fondos y obras. Para Passalacqua, ese entramado regional funciona como respaldo para construir un espacio político propio, despegado del rovirismo, con vistas a 2027.

