
Una curiosa interna comienza a gestarse dentro del radicalismo mendocino, con ciertos puntos de vista que se contraponen entre los aliados más visibles del partido centenario en la provincia
Mientras el gobernador Alfredo Cornejo intenta sostener una alianza pragmática con la Casa Rosada para garantizar la gobernabilidad y el flujo de recursos mínimos, en la Ciudad de Mendoza empieza a gestarse un discurso de diferenciación con la mira puesta en las elecciones del 2027.
El intendente capitalino, Ulpiano Suarez, decidió abandonar la zona de confort y comenzó marcar sus propios matices, siendo hoy un crítico más fuerte hacia la gestión del presidente Javier Milei que, según su visión, ataca a la autonomía económica de los municipios.
Este distanciamiento suena a la necesidad de iniciar una construcción política que busca resucitar la identidad del radicalismo territorial frente a lo que en la UCR muchos perciben como la absorción indiscutida del modelo libertario.
Algo de ello pudo verse durante el pasado lunes 30 de marzo, cuando en la apertura de sesiones ordinarias del Concejo Deliberante de la Ciudad Suárez describió la compleja situación financiera de las comunas.
Allí se explayó al analizar la caída del 7% en las transferencias automáticas durante el último año que se agravó con la merma del 5% en el primer bimestre de este corriente 2026.
Es un discurso que choca de frente con la postura del mandatario provincial que pide acompañar el rumbo del Gobierno Nacional advirtiendo el intendente que los municipios son los que terminan pagando los platos rotos de las políticas nacionales.
Esta interna se volvió palpable en proyectos como el de la Estación Mendoza, una iniciativa que busca urbanizar terrenos ferroviarios ociosos que permanece bloqueada por la burocracia de la Agencia de Administración de Bienes del Estado que Suárez utiliza como el ejemplo de la falta de gestión del Gobierno Nacional en la provincia.
Pero la trastienda política va más allá, porque la irrupción del diputado Nacional Luis Petri como el interlocutor predilecto de la provincia con la Casa Rosada aceleró los tiempos de la interna.
Ulpiano Suárez entiende que el ex ministro de Defensa de Milei encarna la fusión total del modelo libertario y se niega tajantemente a que el sucesor de Cornejo sea colocado desde Buenos Aires.
Probablemente, el intendente capitalino intentará capitalizar electoralmente esta postura, teniendo en cuenta que es uno de los dirigentes con mayor trayectoria política dentro del radicalismo mendocino y ya exhibió su intención de competir en el 2027.
El gobernador Alfredo Cornejo supo evadir rupturas en el pasado y esquivar los frentes internos, pero habrá que ver en el tiempo si logra que los propios permanezcan o si, por el contrario, terminen desertando provocando que la interna radical se profundice aún más al tiempo que se acerca lentamente el 2027.




