
Vladimir Putin volvió a ampliar el tamaño de las Fuerzas Armadas de Rusia. El presidente firmó un nuevo decreto que eleva a más de 1,55 millones la cantidad autorizada de militares, mientras continúa la guerra en Ucrania y crece la preocupación europea por el fortalecimiento militar ruso.
El documento establece una plantilla total de 2.441.630 puestos dentro de las Fuerzas Armadas, de los cuales 1.550.500 corresponderán a personal militar. El Gobierno ruso deberá garantizar además los fondos necesarios para financiar la ampliación.
La decisión de Putin supone otros 15.500 militares respecto del nivel autorizado anteriormente y forma parte de una serie de ampliaciones aprobadas por Moscú durante los últimos años. En septiembre de 2024, Rusia había fijado su fuerza militar en 1,5 millones de efectivos, frente a los poco más de 1,3 millones establecidos a fines de 2023.
El movimiento tampoco aparece aislado. Rusia proyecta elevar un 27% su gasto militar para 2027, hasta alcanzar unos 17,1 billones de rublos, según documentos presupuestarios conocidos esta semana. De concretarse, sería el nivel de gasto militar ruso más alto desde el comienzo de la invasión a gran escala de Ucrania en 2022.
En Europa, el crecimiento de las capacidades militares rusas es seguido especialmente por los países de la OTAN. La alianza sostiene que Rusia continúa expandiendo sus capacidades y reforzó durante los últimos años su presencia militar en el flanco oriental, desde Finlandia y los países bálticos hasta Rumania y Bulgaria.
Sin embargo, funcionarios europeos y de la propia OTAN también han señalado que actualmente no observan señales de un ataque ruso directo e inminente contra territorio de la alianza. Las principales preocupaciones se concentran en la guerra en Ucrania, las operaciones híbridas, los incidentes con drones, los ciberataques y las acciones de sabotaje denunciadas en distintos países europeos.
La nueva decisión de Putin, por lo tanto, profundiza un proceso que lleva varios años: Rusia busca sostener unas Fuerzas Armadas cada vez más numerosas y con un presupuesto mayor mientras la guerra entra en su quinto año y Europa acelera, en paralelo, sus propios planes de defensa.




